JUNTAR LAS PARTES

MANUEL ALCÁNTARA

El 'procés' sigue en vía muerta, pero continúa andando. Los separatistas saben que no cuentan con mayoría social pero no saben que darse por vencidos es anticiparse a la derrota. Al año le quedan tres pasos para llamarse de otra manera, pero estamos colgados de ayer y el artículo 155, aunque no esté vivo, sigue coleando mientras los partidos llamados constitucionalistas, dicen que el golpe contra España no podrá repetirse. No era de K. O., por fortuna, pero sí para dejarnos aturdidos. Cuando se fracturan las partes del puzle hay que reconstruirlo por entero, en caso de no quedarse «colgados de ayer» que es como llaman a la resaca al día siguiente a la borrachera. El problema es encontrar todas las piezas, porque se extravían algunas en las mudanzas. Felipe VI ha vuelto a hablar de Cataluña en su tradicional discurso navideño. Se le nota que está preocupado, aunque no esté desanimado. Mal está lo que mal empezó, pero peor lo que no tiene pinta de acabar.

El ex honorable Carles Puigdemont dice que sería una anormalidad que no le permitieran jurar como presidente y muchos creemos que lleva razón. Quiere volver con la frente marchita y el flequillo mermado, pero, como no renuncia a nada, aspira a gobernar desde Bélgica. Es un caso de abuso del mando a distancia. Desea volver, pero con condiciones, y le exige al Rey que rectifique, porque en su opinión se equivocó al preferir «ser el monarca del gobierno y del 155 y no el jefe de Estado». Así están las cosas. Recibimos con alegría al año nuevo, que es igual que el pasado, ya que cambiar de número no es lo mismo que cambiar de conducta. Será no solo necesario, sino imprescindible cambiar muchas cosas para que se noten algunas. Cuando le pedimos tiempo al tiempo, él nunca se niega. Sabe que ahora, cuando empieza el año, tiene muchos días por delante. Cada uno con su afán, que rara vez coincide con el nuestro.

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