Investigar a medida

Las comisiones se vuelven ineficaces cuando quienes las proponen se limitan a reiterar un discurso acusatorio

Las comisiones de investigación parlamentarias son un recurso previsto constitucionalmente para que el Congreso y el Senado ejerzan su función de control sobre el poder ejecutivo, pero también de encuesta sobre situaciones de interés público. Las comisiones de investigación han destacado hasta la fecha como mecanismo empleado para instar la depuración de responsabilidades del Gobierno anterior tras un cambio político, o como vía para hacer valer el peso de la oposición a falta de una mayoría absoluta. El artículo 76 de la Constitución establece que tales comisiones podrán ser nombradas conjuntamente por ambas Cámaras. Sin embargo, en estos momentos hay dos iniciativas análogas en marcha, sobre la presunta 'caja B' del PP en el Congreso y sobre la financiación de las demás formaciones en el Senado. La confrontación partidaria desvirtúa el sentido de esa previsión constitucional, que plantea una relación problemática con los procedimientos judiciales abiertos, en tanto que estos limitan el testimonio ante la comisión parlamentaria de las personas investigadas en la instrucción o citadas como testigos por los tribunales. Las comisiones de investigación parlamentaria se vuelven poco útiles cuando sus proponentes eluden la obligación de dotarlas de un propósito preciso y la responsabilidad de cumplir rigurosamente con su función. La reunión en la que compareció Luís Bárcenas el pasado lunes fue un ejemplo escandaloso de despropósito parlamentario. Un presidente de comisión -Pedro Quevedo, de Nuevas Canarias- que se mostró indiferente ante la desafiante actitud del compareciente; un compareciente que se permitió el lujo de hablar o no hacerlo administrando a su antojo su papel de encausado en un procedimiento judicial; unas diputadas y diputados que habían preparado su respectivo discurso, pero que no supieron confrontar la desfachatez de Bárcenas con preguntas precisas que salvasen en lo posible el procedimiento de la Audiencia Nacional. En apariencia las comisiones de investigación parlamentaria son creadas a medida de sus solicitantes. En realidad, sus trabajos discurren a medida del poder y la influencia que manejan los investigados, que acaban poniendo en evidencia la incapacidad parlamentaria a la hora de ahondar en los hechos. La incapacidad parlamentaria para, atendiendo a lo previsto en la Constitución, aportar a la Fiscalía nuevos datos que justifiquen su tarea.

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