EL HIJO DEL BARBERO

MARCELINO IZQUIERDO

Era día de mercado en Nájera. Años 40. Cientos de paisanos de la ciudad riojalteña y de los pueblos del valle trataban de ganarse cuatro duros ofertando sus productos del campo, su artesanía y sus manufacturas, mientras la otra mitad buscaba de qué manera rentabilizar las escasas perras gordas que tintineaban en sus bolsillos. Mientras tanto, en el concurrido trinquete najerino, corrían las apuestas y los desafíos en torno al juego de la pelota. El barbero de Baños de Río Tobía, antiguo pelotari ya entrado en años, había cruzado un envite contra una pareja asidua al frontón, que contaba sus partidos por triunfos. Cuando el fígaro de Baños apareció escoltado por uno de sus hijos, un mocete espigado, delgadurrio y de nariz pronunciada, los rivales se frotaron las manos: «Esto es pan comido».

Pero, nada más darle brío al cuero, la izquierda de Abel San Martín, que así se llamaba el zagal, comenzó a causar estragos. Los petulantes adversarios no sólo se dejaron el honor en el trinquete najerino, sino, también, varios duros, al igual que los que creían haber apostado a caballo ganador.

Desde entonces, el zurdo nacido en el valle del Tobía fue motejado como 'Barberito' y con ese apodo se convirtió en el mejor pelotari riojano de todos los tiempos, hasta la aparición de Titín III varias décadas más tarde. Hace justo 70 años, en el frontón Colón de las Ramblas barcelonesas, conquistó Abel los títulos de campeón de España aficionado de mano individual y de mano parejas, acompañado en la final por Titín, padre de Augusto Ibáñez Sacristán. Enrolado en el campo profesional, Barberito se proclamó campeón de España absoluto en 1953.

Este lunes, 11 de septiembre, hubiera cumplido 90 años Abel San Martín, el hijo del barbero.

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