EL FACTOR SORPRESA

MANUEL ALCÁNTARA

La dimisión de Zidane no se la esperaba nadie, ni siquiera él mismo. Ha venido a aumentar la crisis existencial que vivimos y la derrota de los ganadores se parece mucho al triunfo de los vencidos, ya que el lema es 'Todos contra Rajoy'. El presidente electo ha quedado visto para sentencia y los verdugos nunca faltan. Es necesario escuchar a los ciudadanos, pero sería deseable que no hablaran todos a la vez, ya que su único lenguaje es el voto. La llamada 'crisis existencial' está a la puerta y hemos resuelto que una convocatoria pactada de elecciones es mucho mejor que el guirigay actual. ¿Qué será lo que llaman idóneo? La palabra no le gustaba a mi amigo Paco Umbral, que me decía que idóneo le sonaba a duodeno.

La resistencia de Rajoy merecería ser recordada, pero lo que España teme es que corran riesgo las pensiones, que son cutres para todos, excepto para los políticos más avispados, que saben que hay bastante más cera que la que arde. No sabemos si una convocatoria pactada de elecciones sería la mejor solución y, mientras, hablamos todos de 'crecimiento saludable' por no hablar de que la inflación ha superado ya la subida de las pensiones.

No es país para jóvenes, ni tampoco para viejos, aunque en opinión de Fátima Báñez, que es la ministra de Empleo, unas elecciones anticipadas no implicarían un impacto económico demasiado grande en la lánguida economía española. El optimismo sigue siendo una deformación óptica que nos hace ver las cosas mucho mejor de lo que son. Lo que sabemos es que la legislatura se acaba porque ha terminado con ella la sentencia del 'caso Gürtel', aunque no tengamos culpa alguna nosotros, los sentenciados.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos