Equiparación de justicia

El 14 de noviembre de 1995 un conocido diario de tirada nacional publicaba en portada, y sin ninguna otra noticia acompañándola, la ilustración de 5 miembros de los cuerpos de seguridad del Estado, uno detrás de otro, y cuya estatura correspondía proporcionalmente con la nómina que percibían del erario público.

El primero era un Mosso de Escuadra con la cifra «262.000 ptas.» a sus pies. El último un Guardia Civil bajo el que rezaba «174.000 ptas.», idéntica cifra que junto al Policía Nacional que le acompañaba en la imagen.

El titular de aquella noticia, de un tamaño inusual por grande, decía: «Un Guardia Civil o un Policía Nacional que se juegan la vida contra ETA ganan un 33 por ciento menos que un agente autonómico». Bajo el mismo podía leerse: «Aunque todos los responsables de la Administración reconocen que se trata de una situación a todas luces injusta, el Gobierno socialista sigue sin solucionar este claro agravio comparativo».

Han pasado más de 20 años desde aquella portada. Han gobernado el PSOE, el PP, el PSOE y de nuevo el PP. Pero ninguno ha movido un dedo y la situación actual sigue igual (con las nóminas ingresadas en euros, eso sí).

Hablo de la equiparación salarial de la Guardia Civil y la Policía Nacional con las policías autonómicas. Hablo, por tanto, de igualdad salarial. De que a mismo trabajo se cobren idénticas cuantías. De una reclamación histórica que por ser de justicia debe atenderse cuanto antes.

Todas las fuerzas y cuerpos de seguridad del estado, independientemente del uniforme que vistan, tienen encomendado velar por la seguridad y por la libertad de los ciudadanos que compartimos nuestro territorio. Todas se han dejado vidas garantizando nuestra democracia.

Es ciertamente intolerable que, pese a ello, exista un enorme agravio comparativo entre los diferentes cuerpos. Se trata entonces de una cuestión de sentido común la necesidad de equiparar salarialmente a todos ellos.

Nuestros policías y guardias civiles, además, han visto con estoica resignación durante todos estos años como, pese a las repetidas promesas del bipartidismo, esta brecha salarial ha seguido aumentando. Hoy en día la diferencia salarial entre un Ertzaina y un Guardia Civil es incluso mayor que en el momento en que se publicó la portada que describía al comienzo.

Esta exigencia es justa y basada en la dignidad y la necesidad de reconocimiento a unas de las instituciones mejor valoradas históricamente por los españoles. Siendo también cuerpos (Policía Nacional y Guardia Civil) de reconocimiento notorio en el ámbito internacional gracias a su eficacia, profesionalidad y responsabilidad.

El compromiso de Ciudadanos con ello se traduce en una exigencia al ejecutivo Rajoy de incorporar 1.500 millones de euros con los que se podrá hacer efectiva dicha equiparación, a incorporar en los Presupuestos Generales del Estado a razón de 500 millones anuales en 2018, 19 y 20.

Fruto del esfuerzo que están haciendo los colectivos en los que se agrupan estos funcionarios públicos y de la presión de Ciudadanos al Gobierno, el pasado diciembre el Ministro del Interior presentó un documento al colectivo donde se comprometía a estudiar cómo hacer la equiparación. No dio cifras, pero se consiguió un compromiso.

Posteriormente, en enero, el ministro Zoido dijo sí a los 1.500 millones que exigimos. Pero pidió reducir los derechos sociales que habían conseguido hasta la fecha. Bien lo primero, inaceptable lo segundo.

Para colmo de esperpento, el 1 de febrero el señor Montoro dinamitó la negociación al ministro del Interior y comenzó a regatear la cifra. Donde había 1.500 millones ahora sólo va a haber 600, dijo. Puro juego de trileros.

Quiero recordar en este punto que hablamos del mismo Gobierno que ha regalado 1.500 millones de euros al PNV en concepto de 'cuponazo vasco' el que está regateando a nuestros policías y guardias civiles precisamente una cifra similar.

Hace más de 30 años que estos hombres y mujeres, así como sus familias, están esperando la equiparación salarial. Años recibiendo promesas incumplidas de unos y otros. Es el momento de corregir esta situación ahora, con los Presupuestos Generales del Estado. Los mismos Presupuestos que el señor Rajoy y su Gobierno aún no han llevado al Congreso de los Diputados pese a que ya avanza febrero.

Nuestro compromiso es firme y así lo hemos dicho: sin equiparación no apoyaremos los presupuestos, porque es de justicia #EquiparaciónYa.

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