Las TIC en la educación del siglo XXI

Si quisiéramos resumir la situación de la educación actual, podríamos afirmar que en nuestras aulas tenemos alumnos del siglo XXI, profesores del siglo XX y un sistema educativo basado en metodologías del siglo XIX. Esta brecha entre las necesidades que demanda nuestra sociedad y los objetivos de la educación hace que los métodos tradicionales de enseñanza no funcionen, de ahí que el alumnado se encuentre desmotivado ya que el aprendizaje que se le ofrece está totalmente desvinculado de la realidad que vive.

Uno de los aspectos donde más se nota esta brecha es en el uso de las Tecnologías de la Información y Comunicación, las TIC. Si pensamos en ello, nos daremos cuenta de que las TIC y la Web 2.0 ya están perfectamente integradas en la vida personal de nuestros alumnos, entre otras cosas, porque son nativos digitales y las utilizan con normalidad. Por lo tanto, sería lógico que en el día a día de la escuela se utilizaran y aprovecharan las ventajas educativas que ofrecen las TIC. Es cierto que este proceso no es sencillo porque la sociedad camina mucho más rápida que el sistema educativo pero nuestro deber como docentes del siglo XXI es adaptarnos poco a poco a este mundo digital. Es importante «hablar» el mismo idioma que nuestros alumnos para conectar mejor con ellos y entender su forma de aprender.

El curso de verano 'Música en clave de TIC' comienza hoy en la UR

Es importante señalar que los roles tanto del profesor como del alumno están cambiando. Hoy día, ya no se ve al docente como el experto que da la clase magistral, explica la lección y el alumno escucha de forma pasiva intentando comprender y retener datos, sino que debe ser un guía que muestra el camino para aprender y plantea retos que el alumno debe resolver pensando y poniendo en práctica estrategias, conocimientos y habilidades que permitan desarrollar diferentes competencias. El alumno de una clase de música es un alumno activo que debe aprender música «haciendo música», experimentando, planteando preguntas, resolviendo retos y desarrollando tareas y proyectos que le motiven. Si no cambiamos la mentalidad procedente de una educación tradicional centrada en los contenidos, no podremos avanzar y desembocar en el cambio que necesita nuestro sistema educativo en cualquiera de sus niveles. No es fácil pero es posible.

Sobra decir que las TIC y la Web 2.0 ofrecen grandes ventajas para el trabajo docente, especialmente para los profesores de música que trabajamos directamente con material multimedia. Podemos acceder a toda la música que necesitemos para nuestras clases con solo conectar con un servicio online. También tenemos acceso a todo tipo de contenidos educativos musicales que se comparten en Internet pero, además, podemos crear nuestros propios recursos personalizados para nuestros alumnos (partituras, composiciones, audios, vídeos, etc.). Esta posibilidad, además de motivar al profesorado que ve una oportunidad de desarrollar su creatividad didáctica, supone un enriquecimiento de los recursos digitales disponibles en Internet.

Otra ventaja interesante de las TIC en el aula es la facilidad para gestionar mejor el seguimiento del aprendizaje de los alumnos a través de plataformas educativas online que tienen una función imprescindible como soportes educativos, lugares virtuales de acceso cerrado donde organizar los materiales, llevar un control de las actividades y tareas, compartir de forma sencilla material multimedia, etc. Además, facilitan mucho la comunicación entre el alumno y el profesor y la comunicación entre los propios alumnos. Estas «aulas virtuales» complementan el trabajo de clase y son muy útiles para la atención a la diversidad del alumnado, algo a tener en cuenta especialmente en las aulas de Primaria y Secundaria.

Otro aspecto beneficioso del uso de las tecnologías en el aula es la difusión y visibilidad del trabajo educativo musical a través de la red. Las publicaciones Web permiten compartir no solo nuestro trabajo docente sino también el del alumnado, esto es importante para que las familias y el resto de la comunidad educativa conozcan a fondo el trabajo que genera el aprendizaje de sus hijos día a día.

Todo esto lleva a que se produzca un intercambio de ideas, de experiencias y recursos que nos enriquecen a todos. Se dice que introducir las TIC e Internet en el aula es abrir una ventana al mundo, ya que se puede tener «el mundo en tu aula y tu aula en el mundo» y así es, el aprendizaje se expande, se multiplica y deja de ser algo que ocurre solo entre cuatro paredes para pasar a ser un bien colectivo accesible para todos.

Resumiendo, las TIC y la Web 2.0 ofrecen tantas posibilidades para mejorar la práctica docente que hoy día, en las aulas del S. XXI, no podemos permitirnos el lujo de rechazar sus ventajas. Debemos hacer un esfuerzo por aprender, quedarnos con lo ventajoso y ser conscientes de los riesgos que se asumen para estar preparados ante cualquier inconveniente y problema. El objetivo principal es conseguir un equilibrio entre la oferta educativa que proporcionamos a nuestro alumnado, las necesidades que demanda la sociedad en la que vivimos y la motivación que requiere nuestro alumnado para su desarrollo y aprendizaje.

El curso 'Música en clave de TIC' que se realizará dentro de los cursos de verano de la Universidad de La Rioja pretende dar herramientas y estrategias para la aplicación y aprovechamiento de las TIC en el aula de música y preparar a los docentes de esta materia en las competencias TIC necesarias para llevar a cabo la apasionante labor de enseñar música en las aulas del S. XXI.

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