Doble maltrato

Cada día una mujer se ve obligada a dejar su puesto de trabajo porque es víctima de violencia de género. Se trata de un doble maltrato. Los testimonios que el sindicato CSIF presentó ayer para explicar tan inadmisibles situaciones no dejan lugar a dudas sobre la responsabilidad que afecta a los legisladores, a las administraciones y a las empresas. Nadie puede saber cuántas trabajadoras maltratadas por sus parejas se someten cada día al extenuante esfuerzo de disimular su calvario, temiendo perder buena parte de su autonomía y de su dignidad si son despedidas. La desigualdad de género en el ámbito laboral adquiere su aspecto más cruel cada día que una mujer maltratada acude a su puesto de trabajo sin otro apoyo que su propia entereza. El CSIF clamó ayer por la solidaridad sin excusas ni subterfugios. La solidaridad de las compañeras y compañeros de trabajo, la solidaridad sindical, la solidaridad de los mandos directos y de las empresas en su conjunto.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos