Sin descanso, hasta la abolición

Sin descanso,  hasta la abolición

«Los que defendemos el bienestar animal... sabemos que la ética y la razón están de nuestra parte. Y no vamos a descansar hasta conseguir una vida digna para los animales... Hasta la abolición»

INMA DE IMAÑA ANIMA NATURALIS LA RIOJA

Tras la aprobación en el Parlamento riojano de la Iniciativa Legislativa Popular (ILP) taurina, he querido realizar un estudio cronológico y paralelo del funcionamiento de la política en esta comunidad y de quien nos gobierna con tanta equidad. No puedo decir que me sorprenda. Estamos acostumbrados a la diferencia de trato según quienes sean los promotores de una u otra actividad. Por ello, quiero traer aquí el proceso seguido por dos ILP que nos afectan en lo más profundo de nuestra conciencia. Se trata de la ILP taurina y la ILP de protección animal.

En agosto de 2015, una comisión de Aparioja recoge más de 25.000 firmas para llevar al Parlamento una propuesta de Protección animal, la cual se admite a trámite en septiembre del mismo año. En abril del 2016 sigue adelante con el voto de todos los grupos políticos excepto el PP, cuyo Consejero de Agricultura alega que el texto presenta una «estructura deficiente y está muy desordenada».

Tras este apoyo político, se comienza una campaña, encabezada por el torero Diego Urdiales, que manifiesta temor por el futuro de la caza y el toreo, y habla del peligro de que se eliminen.

En noviembre de 2106, un informe jurídico del Parlamento, firmado por la letrada y asistente técnico de la comisión de agricultura Esther Serrano concluye que la ILP de protección animal no debió admitirse y que debería pasar por un juicio de constitucionalidad. En dicho informe se recoge que la Comunidad Autónoma carece de competencias estatutarias en esta materia. Que hay materias del derecho civil y mercantil para el que no son competentes, que los ayuntamientos carecen de dotación presupuestaria suficiente y que se les deshabilita de su capacidad coercitiva. También existen dudas en lo relativo a la libertad de empresa y legislación de contratos en el sector público.

Este mes de febrero, la asociación de rehalas y cazadores Arrecal cree irresponsable tramitar una ILP sobre animales porque pretende darles más estatus y protección que a las personas.

En paralelo a este proceso, la ILP taurina comienza con la recogida de firmas en enero de 2107. Inicia los trámites en marzo del mismo año y se aprueba en febrero de 2018 sin ninguna traba, a pesar de ya estar protegida la tauromaquia por una ley estatal.

Esta aprobación no tiene más valor que el simbólico y la demostración de que las fuerzas de la derecha tienen consigo todos los estamentos públicos. No sería difícil comprobar cómo se han dado subvenciones taurinas desde la Consejería de familia, políticas sociales e igualdad. Como siempre, el dinero sólo existe para lo que ciertos políticos consideran importante. Desde luego, el bienestar animal no está entre ellos.

Pienso que, como sociedad, no debemos permitir transmitir unos valores que no tengan en cuenta la empatía y el respeto al resto de seres vivos. Son numerosas las noticias de maltrato animal por puro placer, sería el colmo transmitirlo y potenciarlo.

Respecto al sector cazador que tanto ha criticado la ILP de protección animal, decir que a la vista están las cifras de abandono, las cuales se disparan al finalizar la temporada de caza. Estos animales, que ya no son útiles para sus poseedores, acaban siendo abandonados y matados por ellos mismo para evitar el pago a la perrera. Lo cual supone una violación clara de la ley y un riesgo para la salud pública.

Concluyendo, ¿todavía nos pueden tachar de irracionales cuando lo que queremos es el bienestar de todos los seres vivos?

No hace muchos años, las mujeres no tenían ningún derecho. Sus maridos o padres podían quitarles el dinero que ganaban, los hijos que habían parido o las herencias que hubieran recibido. La sociedad lo veía normal porque consideraba que eran inferiores a los hombres. A día de hoy en los países más avanzados a nadie se le ocurriría decir una cosa semejante (no voy a entrar en realidades que lo contradicen).

Pues bien, los que defendemos el bienestar animal estamos tan seguros de nuestra demanda, que sabemos que la sociedad está evolucionando. Que todo irá cambiando. Poco a poco, como son todos los cambios sociales, pero que es imparable.

Sabemos que la ética y la razón están de nuestra parte. Y no vamos a descansar hasta conseguir una vida digna para los animales... Hasta la abolición...

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