En defensa de la Universidad de La Rioja

En defensa de la Universidad de La Rioja

Mientras el Gobierno regional se despreocupa y atiende casi por igual iniciativas privadas, en el PSOE lo tenemos claro: vamos a seguir apostando por la Universidad de La Rioja para que siga siendo un servicio público de calidad

Este año, estamos celebrando, con orgullo, el 25 aniversario de la Universidad pública de La Rioja, institución impulsada por una administración socialista, que recogía las demandas de la sociedad riojana y que vino a elevar y completar el sistema educativo en nuestra comunidad. Fue un sueño hecho realidad. Desde entonces, la Universidad pública ha contribuido a prestigiar y modernizar La Rioja como comunidad autónoma, dando impulso a los retos de futuro de una sociedad abierta, plural y ambiciosa.

Podemos asegurar que en estos 25 años de joven trayectoria se han satisfecho las expectativas de cientos de familias riojanas que vieron, y ven, con ilusión cómo sus hijos pueden acceder a estudios universitarios en su propia tierra, sin que ello suponga un esfuerzo económico, en muchos casos difícil de sobrellevar.

La calidad educativa de la Universidad de La Rioja es un hecho constatable. La implantación de nuevos grados, los proyectos de investigación, de innovación, internacionalización, integración en el G9, y en el Campus Iberus, las actividades culturales y deportivas, los cursos de verano, la Universidad de la Experiencia... atraen año tras año a un importante número de estudiantes venidos de fuera.

Por ello y en aras a mantener este servicio público, la celebración de su 25 aniversario tiene que convertirse también en un movimiento de reivindicación colectiva.

Porque nuestra Universidad, al igual que el resto de las universidades públicas españolas, lleva años soportando los recortes presupuestarios (8 millones de euros). Así, a la importante reducción de la inversión, se suma la imposición de los tres Reales Decretos que tanto la han perjudicado. El decreto de estructura de las enseñanzas que devaluó los estudios de grado a favor de los de posgrado, creando un modelo de universidad más clasista y menos democrática. El decreto desreguló la creación de Centros de Educación Superior al reducir los requisitos mínimos exigibles, apostando por la privatización, facilitando la implantación de más universidades privadas y, por último, la norma que reglamentó la acreditación del profesorado, imponiendo criterios menos objetivos y más discrecionales.

Decretos que, lejos de mejorar la calidad, han originado la proliferación de universidades privadas, transformando algunas de ellas en auténticas factorías de cursos de postgrado, con un coste económico desmesurado, convirtiendo la educación universitaria en un negocio.

Como resultado de estas contrarreformas ideológicas sin debate y de espaldas a las necesidades sociales, nuestra Universidad pública de La Rioja se ve amenazada, mientras el Gobierno regional se despreocupa y atiende casi por igual iniciativas privadas en este nivel educativo, en la actualidad dedicadas a la enseñanza a distancia y que, al parecer, pretende llegar a ser presencial.

En el PSOE lo tenemos claro: vamos a seguir apostando por la Universidad de La Rioja con contundencia y responsabilidad, para que siga siendo un servicio público de calidad que garantiza la cohesión social y la igualdad de oportunidades.

Para terminar. y como anécdota, les cuento cómo hace unos días, en la apertura del curso universitario, en el que se conmemoraba la creación de la Universidad de La Rioja en el año 1992, observé con perplejidad cómo el presidente del Gobierno regional ocultaba la dedicación a esa tarea del Ejecutivo autonómico y de su entonces presidente, allí presente, mientras aireaba su contribución como senador, en la tramitación del proyecto de ley.

No solo se quedó ahí. También pronunció una advertencia velada a los socialistas: «Nadie debe apropiarse de la Universidad de La Rioja».

Señor Presidente, me permito corregirle: usted y su Gobierno tienen el deber de impulsar la Universidad pública de La Rioja y considerarla como propia. Los socialistas se lo exigimos. Desde el respeto de la autonomía universitaria, esta Universidad es la que deben cuidar, porque es pública, porque es de todos.

Por todo ello, los socialistas le pedimos al Gobierno regional que defienda con firmeza y se comprometa con una institución pública que con tanto esfuerzo e ilusión hemos creado los riojanos.

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