EL CUARTO REY MAGO

MANUEL ALCÁNTARA

El nuevo contrato de Messi contempla que sólo seguiría en el Barça si los independentistas no acaban de rematar a Cataluña. No es que sea un patriota, pero distingue mejor que nadie que no se es de donde se nace, sino de donde se pace. Los genios tienen derecho a ser maniáticos y a elegir a sus administradores. Mientras, ERC urge a Puigdemont a que explique cómo piensa ser reelegido si está fuera de juego. Cosas más difíciles estamos viendo, pero ninguna más imposible. El mago del balón sólo continuará de azulgrana en caso de independencia si juega en una gran liga europea y considera grandes, además de a España, a las competiciones que se juegan en Francia, Inglaterra y Alemania. El mundo es un pañuelo, un 'mocador', que dicen, por feo nombre, los que hablan el hermoso idioma catalán, que es también «un latín estropeado», como el castellano.

En caso de que se imponga la ruinosa independencia, la Ley del Deporte dejaría fuera de la Liga al Barcelona. Lo que nos faltaba a los que hemos nacido en otros lugares, aprovechando que España es el quinto país más seguro del mundo, gracias a los Cuerpos de Seguridad del Estado, incluida la Guardia Civil. Las exageraciones autonómicas han conducido a Cristóbal Montoro a retener más de 4.000 millones. Lo prometido, además de ser deuda, es duda. Hasta que no estén aprobados los Presupuestos, aunque sea con una nota parecida al suspenso, de lo dicho el verano pasado no hay nada. Los fugados, más que pedir garantías para renunciar a sus escaños, las exigen. Todo son exigencias y hace casi cuatro años que el rey Juan Carlos I abdicó por el escándalo del llamado 'caso Nóos'. No únicamente vemos cómo el tiempo pasa, porque lo más entretenido es cómo se queda y, a la vez, lo más dramático.

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