EL AÑO DE COSME GARCÍA

MARCELINO IZQUIERDO - EL CRISOL

«Don Cosme García era un logroñés neto, hombre franco, alegre, de gran talento natural, músico, aventurero, ingenioso: sabía de todo, valía para todo y atravesaba la vida derramando ideas, ratos de placer, y sin conseguir una posición ni dinero». Diario La Rioja, 6 de agosto de 1916

En septiembre del presente 2018 se cumplirán dos siglos del nacimiento en Logroño de Cosme García Sáez, sin duda uno de sus hijos más ilustres y, por contra, de los menos reconocidos. Paradigma del siglo XIX, este riojano fue el precursor del primer submarino español que navegó bajo las aguas del mar, anticipándose en el tiempo a Narcís Monturiol e Isaac Peral, además de inventar de mil y un artilugios, como imprentas, fusiles varios o matasellos.

Fallecido en 1874 sin fortuna ni reconocimiento, tuvo que esperar don Cosme hasta 1916 para que sus hijos reivindicaran su figura. En agosto de ese mismo año, el Ayuntamiento logroñés en pleno solicitó al Gobierno que uno de los primeros submarinos de la Armada llevara el nombre del inventor , petición que fue concedida meses más tarde. También debatió el Consistorio la posibilidad de bautizar como Cosme García una calle de la ciudad, lo que suscitó un amplio debate en la prensa. El caso es que, como había ocurrido en décadas anteriores, los homenajes a Cosme García brillaron por su ausencia y de la calle nada más se supo. Hoy en día, excepto el instituto que abrió sus puertas a la docencia en 1985, poco más existe que recuerde al inventor.

Este 2018 es el año en el que la capital riojana tiene la obligación de volcarse con don Cosme y de poner en valor su aventura vital y su legado.

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