CONTACTOS

MANUEL ALCÁNTARA

Dependemos de los independentistas, mientras crece la sensación de inestabilidad política porque las cosas no se están quietas aunque nadie las mueva. La moción de censura garantiza la inestabilidad política, que ha venido para quedarse, no para pasar una temporada con nosotros, ya que sabemos que los huéspedes y la pesca a los tres días apestan. La sensación de inestabilidad política aumenta por la deslealtad a la Constitución, que se ha vuelto papel mojado por las lágrimas de casi todos, porque muchos no saben llorar. Las caprichosas deidades no les han concedido 'el don de lágrimas' y se conforman con hacernos llorar a nosotros, ahora que estamos compungidos por la muerte de María Dolores Pradera, a la que le daba risa que la llamáramos 'señora de la canción', porque ella fue siempre señora de su señorío.

Hemos vuelto al 'itálico modo' y eso ha determinado fuertes caídas de las bolsas de Italia y España por la inestabilidad política. Mientras, Pedro Sánchez, que en su laboriosa vida jamás ha ganado unas elecciones, sigue intentando establecer «contactos de cortesía» sin meterse en detalles y Podemos está dispuesto a presentar una moción de censura si fracasa la del PSOE. Por su parte, el presidente de la Generalitat, Quim Torra, ha elegido ya Govern para esquivar el artículo 155 y condicionar la moción, que cada día está más emocionante. El laberinto español, del que habló Gerald Brenan, tiene más encrucijadas que nunca. Los que están dentro no quieren salir y los de fuera quieren entrar. El resultado es que las primas de riesgo italiana y española se han disparado y tienen muy buena puntería. No marran ni los tiros que les salen por la culata. Mientras, siguen los contactos, aunque den calambre.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos