Un compromiso ético con los pueblos africanos

«Las partidas de Cooperación al Desarrollo de los gobiernos nacional y riojano apenas dan de sí para tapar las vergüenzas y quedan muy lejos del compromiso al que estamos obligados»

El origen de la celebración del Día de Africa se remonta al 25 de mayo del año 1963, cuando 32 líderes de estados africanos se reunieron en Addis Abeba para formar la Organización de la Unidad Africana (OUA), hoy Unión Africana (UA). Una celebración que hace referencia a los logros del continente e invita a reflexionar sobre los retos y desafíos que se le plantean a África en el futuro próximo.

Son evidentes y conocidos los numerosos problemas que atenazan a muchos países del continente africano: guerras, expolio de sus riquezas, regímenes dictatoriales o autoritarios, numerosas poblaciones padeciendo hambre y pobreza extrema, múltiples enfermedades, sequías y otros efectos crecientes del cambio climático.

Estos problemas son resaltados y constantemente repetidos en los medios de comunicación y es la única imagen o al menos la principal que tenemos sobre África. Al tiempo que ignoramos o conocemos muy poco de los muchos avances y potencialidades de los pueblos africanos.

Por citar algunos de ellos: Su despegue económico es palpable, con un importante crecimiento del PIB en los últimos 20 años, el 41% de la población es menor de 18 años, el 65% de las tierras fértiles sin cultivar de todo el mundo, un gran dinamismo y organización de las mujeres y de los jóvenes con iniciativas económicas, sociales y políticas en todo el continente, que están influyendo y mejorando la vida de muchos países.

Un informe de la ONU explica que Africa tiene una de las tasas más rápidas de mejora en el desarrollo (salud, educación, empleo...) de los últimos 20 años, pero no obstante sigue manteniendo las tasas más bajas de desarrollo humano de todo el mundo. Es decir, avanza muy rápido, pero el punto de partida era muy bajo.

La Plataforma de ONGD que formamos Africa Imprescindible de la Rioja creemos que es necesario insistir una y otra vez en un mejor conocimiento de la realidad plural y diversa de las sociedades africanas, esto ayudará a un mejor conocimiento de la realidad y aportará nuevas esperanzas a un cambio positivo hacia la paz, los derechos humanos y la democracia con justicia social.

Muchos estados europeos tienen una deuda histórica con los pueblos africanos. Practicaron la esclavitud durante siglos con millones de africanos trasladados a la fuerza y obligados a trabajos forzados, obligándoles a una vida inhumana y de sufrimientos y causando la muerte de muchos de ellos. Aún hoy mantiene una práctica depredadora con sus recursos, al tiempo que promueven la ayuda con la Cooperación al Desarrollo, siguen expoliando las riquezas del continente y privándoles de sus propios recursos tan necesarios para el desarrollo económico y social.

Africa recibió en 2015, 143.000 millones de euros en ayuda, principalmente prestamos, remesas y subvenciones. En el mismo periodo 181.000 millones de euros salieron del continente, ya sea directamente a través de la repatriación de beneficios por parte de las corporaciones extranjeras (que trasladan todas sus ganancias fuera del continente) y la movilización ilícita de capitales (a través del crimen, la corrupción, la evasión de impuestos y otras actividades criminales), o por los costos derivados del cambio climático, el pago de la deuda, la fuga de cerebros, la tala ilegal, la pesca o la caza furtiva. Según denuncia el Informe Cuentas honestas 2017: Cómo se beneficia de la riqueza de Africa.

La implementación de los ODS, acordados por la mayor parte de los países del mundo en 2015 en el marco de las Naciones Unidas que con sus 17 objetivos pretenden acabar con el hambre y la pobreza, avanzar en el tratamiento de las principales enfermedades, reducir la desigualdad y combatir el cambio climático deberían orientar los principales esfuerzos.

Dado que en España, transcurridos tres años del compromiso mundial con los ODS, apenas se ha avanzado nada en tratar los problemas de pobreza, sanidad, educación, dependencia, crecer en energías renovables y atender a las graves necesidades que demanda el cambio climático, si miramos a nuestros compromisos con los pueblos africanos, de tan escasos producen vergüenza.

Por ejemplo, se destina a Africa la ridícula cantidad de 50 millones en Cooperación al Desarrollo cuando se están gastando cientos de millones en políticas represivas y de fronteras para detener la emigración africana, generando un reguero de muertes en el Mediterráneo.

Con el 0,22% en Cooperación del Gobierno central o 1,2 millones de Cooperación del Gobierno riojano apenas dan de sí para tapar las vergüenzas y quedan muy lejos de un compromiso ético con Africa al que estamos obligados. Queremos exigir a los partidos políticos un serio compromiso para que se den importantes avances, uniendo nuestros esfuerzos a la lucha de los pueblos africanos por avanzar en justicia social, paz y democracia en el continente.

(*) Plataforma integrada por Comité de Solidaridad con el Africa Negra-Umoya, Miradas al Mundo, Oxfam Intermón, Proclade, Reas -Red de Economía Solidaria-, y Acción en Red.

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