Clima preelectoral

La encuesta del CIS preludia el encono de la liza política entre partidos colindantes; entre PP y Ciudadanos, y entre PSOE y Podemos

El barómetro del CIS de enero confirma la tendencia demoscópica ascendente de Ciudadanos, la paulatina bajada del PP en sus perspectivas electorales -aunque sigue siendo la primera fuerza con diferencia-, el regreso del PSOE a la cota lograda por Sánchez en junio de 2016, y la pérdida del tercer puesto en el ranking por parte de Podemos a favor del partido de Rivera. Comparando los resultados del barómetro con los obtenidos en los últimos comicios generales, llama la atención que los siete puntos porcentuales de pérdida de votos del PP coinciden casi milimétricamente con los ganados por Ciudadanos. Un dato significativo que augura la continuidad de la tensión preelectoral entre las dos opciones del centro-derecha español, aunque quede más de un año para las próximas municipales y autonómicas. Es lógico pensar que la situación en Cataluña y la victoria obtenida por Inés Arrimadas han supuesto el último espaldarazo para Ciudadanos en detrimento de las expectativas del PP. La prolongación del clima de inestabilidad en aquella comunidad autónoma amenaza con volverse en el escenario de fricción entre ambos partidos a expensas de su normalización. Aunque conviene no olvidar el prolongado desgaste que la formación presidida por Rajoy está sufriendo a causa de los escándalos de corrupción que le afectan. Los populares continúan en cabeza, pero pasar del 33% del voto en junio de 2016 al 26,3% en el sondeo de enero reduce seriamente su campo de maniobra. Junto a los pronósticos electorales, la fotografía del barómetro avanza la incertidumbre que rodea a la culminación de esta legislatura. Especialmente si entre marzo y abril el Gobierno no logra tramitar los Presupuestos para 2019, y Rajoy se ve obligado a decidirse: prorrogar los del presente ejercicio o disolver las Cortes. Ello cuando el apoyo del PNV a las cuentas del Estado se complica entre la vigencia del 155 en Cataluña y las contraindicaciones que la sintonía con el nacionalismo vasco podrían significar para los populares en el resto de España. El barómetro del CIS devuelve al PSOE y a Unidos Podemos al casillero de salida de su particular dilema, entre acercarse o distanciarse políticamente. Cuestión que apunta a ser irresoluble, a la espera de la siguiente confrontación en las urnas.

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