El cierre de los centros de salud por la tarde

Hace escasas fechas que se ha hecho pública la decisión de la Consejería de Salud de La Rioja de cerrar, en horario de tarde, los centros de salud de Logroño durante la primera quincena de agosto.

Se trata de un hecho sin antecedentes previos y de gran trascendencia que bien merece una explicación a toda la ciudadanía riojana.

La Consejería de Salud justifica este cierre por la dificultad en la contratación de médicos de atención primaria que sustituyan las vacaciones de los médicos titulares de los centros de salud de Logroño. La consecuencia está siendo la sobrecarga de los que quedan trabajando, doblando cupos, es decir el número de cartillas que atiende cada profesional, o bien en otros casos doblando turnos, lo que conlleva una merma de la calidad asistencial.

Es verdad que existe un problema de déficit de médicos de atención primaria en esta comunidad autónoma, pero hay que analizar muy bien las cosas antes de decidir cerrar ningún centro de salud, aunque sea de manera temporal y en horario de tarde, no sea que para vestir un asunto desvistamos otro.

En primer lugar, la Consejería se tiene que replantear seriamente cómo atraer a la región a los médicos de atención primaria, en este caso. Esta función corresponde a los gestores de Recursos Humanos del Servicio Riojano de Salud.

En segundo lugar, y encontrándonos ya con el problema encima de la mesa, habría que valorar la consecuencias de esta decisión. Es una decisión que ha de tomarse estudiando la demanda promedio del horario de tarde en estas fechas. Aunque presumiblemente disminuye, debería ser la consejera quien facilitase estos datos en el próximo Consejo Riojano de Salud, para poder valorar la conveniencia de esta medida, pues podríamos derivar la presión a los dispositivos de urgencias sanitarias de la capital.

En tercer lugar no podemos olvidarnos de las personas directamente afectadas por el cambio de su horario de asistencia sanitaria y presentar algún tipo de alternativa plausible en estos casos.

Por otro lado, y no por eso menos importante, en este asunto UGT reclama a la Consejería de Salud la transparencia y, sobre todo, la participación de la sociedad civil en la toma de decisiones de este calado. Pedimos que se cumpla la normativa legal, véase el Decreto 29/2006, por el que se regulan los órganos de participación ciudadana en el Sistema Público de Salud de La Rioja.

En vísperas del cierre por la tarde de estos centros sanitarios no hemos tenido más información que un anuncio muy por encima en una mesa sectorial, no se ha convocado ningún Consejo de Salud de los centros de salud afectados, y se ha esperado hasta esta semana para hacer una convocatoria del Consejo Riojano de Salud, órgano máximo de representación de la ciudadanía en el ámbito sanitario de La Rioja.

Consejo de Salud que, dicho sea de paso, consiste en una explicación atropellada de numerosos puntos del orden del día, en el que esta Administración prácticamente copa el turno de palabra, asistiendo los demás convocados en calidad de convidados de piedra.

Una última apreciación, como ciudadana y profesional riojana asisto indignada a la política de comunicación de la Consejería en la que se insiste machaconamente en poner al paciente en el centro del sistema de salud público de La Rioja, cuando la realidad, como podemos ver en este caso, dista mucho de esto.

Por eso espero que este próximo Consejo Riojano de Salud no sea un mero trámite que la Administración tiene que pasar, y se informe pormenorizadamente de este asunto, y también se debata conjuntamente con todos los interlocutores sociales y profesionales.

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