FIN DE CICLO

MARÍA JOSÉ GONZÁLEZ - EL TRAGALUZ

Las próximas elecciones de la Cámara de Comercio de La Rioja resolverán la situación anómala en la que se encuentra la institución, como el resto de sus homólogas españolas, que celebró sus últimos comicios en el 2010 y tiene sus órganos de gobierno con mandatos caducados desde el 2014. José María Ruiz-Alejos fue elegido presidente en el 2002, en sustitución de Miguel Ángel Martínez-Berriobeña -quien estuvo en el cargo quince años- y ha agotado las posibilidades de renovación. Un largo periodo en el que el empresario arnedano ha vivido más hieles que mieles.

La era 'Ruiz-Alejos' corre el riesgo de terminar como prácticamente empezó: con tensiones con la FER. Si Julián Doménech, en el 2005, anunció que concurriría a las elecciones de la Cámara de enero del 2006 con el fin de «dar su gestión» a los empresarios, su sucesor, Jaime García-Calzada, aspira a la carrera electoral de este año con el afán de «unir al empresariado riojano». Ruiz-Alejos ganó hace doce años tras un terrible proceso que terminó en los tribunales y fracturó a los empresarios. Una guerra que García-Calzada asegura que no desatará: sólo materializará su candidatura si se asegura la victoria.

Por otro lado, Ruiz-Alejos bregó con la exención del Recurso Cameral en el 2013 (el pago de la cuota obligatoria), que unida a la crisis mermó los ingresos de la entidad, obligada a recortar estructuras y plantilla y a dejar de financiar su parte del Plan Global, sobre el que durante años pivotó la promoción exterior riojana. Así le llegó la puntilla a la Cámara en el 2014: perdió la exclusividad para gestionar las acciones de internacionalización (se concentraron en la Ader) lo que generó una más que evidente hostilidad hacia el Gobierno regional.

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