EN CASA PARA LA CENA

MARÍA JOSÉ GONZÁLEZ - EL TRAGALUZ

La cena compartida en familia es uno de los momentos más importantes del día. A mi juicio, el más valioso. Tan ocupados como andamos tanto los adultos como los niños, muchas veces resulta complicadísimo encontrar otros instantes a lo largo de la jornada para resumir lo que ha sido el día y planificar el siguiente.

Hace unos meses, una empresa agroalimentaria publicó los resultados de un estudio encargado a una consultora independiente en el que se había encuestado a mil riojanos. Según este sondeo, el 70% de los consultados en la comunidad sostenía que, de hecho, la cena es el único momento del día en el que pueden reunirse con sus parejas e hijos para conversar. El 30% restante afirmó no cenar en familia y, de ellos, la mitad explicó que se trata de una cuestión de «comodidad», ya que prefieren que sus hijos cenen antes y ellos después.

Pero volviendo a las familias riojanas que cenan juntas. Según la encuesta, todas ellas se muestran de acuerdo en que es el mejor momento para transmitir valores y enseñar buenos hábitos alimenticios a sus hijos. Una idea en la que coinciden los expertos, para quienes sentarse a la mesa toda la familia junta conlleva una serie de beneficios. ¿Cuáles? El 80% de los riojanos encuestados consideró que favorece el vínculo familiar, pero también destacan los que opinaron que es una medida que permite mejorar las habilidades comunicativas y sociales de todos los miembros de la familia y, además, una manera de controlar lo que cenan los niños. Y sin distracciones como la televisión o los dispositivos móviles porque no sólo no hay comunicación: ni siquiera se enteran de qué tienen en los platos.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos