La polémica del cojín para una silla de ruedas

ANTONIA GARCÍA ENTRENA

En primer lugar agradecer la atención del señor Emilio Navarro (subdirector del Centro de Información y Atención al Usuario de la Consejería de Salud) pero, por desgracia, he de decirle que su respuesta me ha sido del todo insuficiente. Con el debido respeto pero con absoluta sinceridad creo que su explicación es demasiado simple, hueca, carente de empatía y me sabe la respuesta oficial para quedar bien. Por eso mismo tuve que recurrir a esta sección de Cartas al Director de Diario la Rioja, para manifestar mi malestar, porque a día de hoy aún estoy esperando su llamada, como dijo que haría. En vez de ello, he peregrinado de funcionario en funcionario sin poder resolver nada; he hablado con la secretaria de la propia consejera, que al parecer tampoco tiene tiempo para atenderme; con la directora de Prestaciones, que tampoco puede resolver nada.

En mi caso, mi médico rehabilitador prescribió la receta del cojín objeto de esta polémica no una sino dos veces y las dos me lo denegaron. Destaco que fue mi médico rehabilitador, la persona que atiende directamente mi situación y que sabe de la necesidad de ese cojín, pero se ve atado de manos.

· Las cartas no deberán superar las quince líneas (1.000 caracteres con espacios) y tendrán que incluir el nombre, apellidos, dirección y un número de teléfono del remitente. Diario LA RIOJA se reserva el derecho a extractarlas. Correo electrónico
cartas@larioja.com

Mi caso es el caso de muchísimas otras personas. Estamos hablando de un catálogo que no se ha revisado desde hace 18 años y debería revisarse, atendiendo a la situación real actual de los pacientes. Cuando antes escribí «carente de empatía» fue porque no se entiende que la Administración pueda hacer discriminaciones cuando en todos los casos hablamos de personas que viven postradas en una silla de ruedas. Entenderá usted que 24 horas al día, y de por vida, con el trasero pegado a una silla de ruedas produce una serie de heridas e inconvenientes que sólo puede entenderlo aquel que lo vive. Le propongo que tras la próxima reunión de varias horas que usted, al levantarse compruebe como se siente y lo traslade a nuestro caso.

cartas@larioja.com

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos