Medida peligrosa para ciclistas

FERNANDO DOMINGO

Si han transitado últimamente por la carretera LR-250 entre Villamediana y Ribafrecha o por la LR-259 entre Villamediana y Murillo, habrán visto unas señales que nos advierten de un «borde sonoro» que debe de ser muy útil para que no se duerman los conductores, pero que es un auténtico peligro para los ciclistas, ya que el mencionado borde sonoro consiste en un fresado (hendidura) intermitente a lo largo de toda la línea del arcén y un poco más, que hace que al pisarlo un vehículo de cuatro ruedas produzca una vibración que alerta al conductor.

Hasta ahí muy bien, pero ¿qué hay de los vehículos de dos ruedas? En esos no han pensado, porque precisamente esa vibración va a dar muchos disgustos a ciclistas y motoristas, porque el meneo que te da en el manillar te puede desequilibrar y acabar en el suelo.

Parece mentira que se haya utilizado este sistema si saben que es una de las vías marcadas como muy transitadas por ciclistas como bien señalizan un poco más adelante, pasado Ribafrecha, con unas señales de advertencia que se iluminan al paso de los ciclistas para avisar de su presencia a los conductores (buena idea).

Quitar ese borde sonoro va a ser muy difícil hasta que se vuelva a asfaltar, pero a ver si esta carta es leída por alguien con poder de decisión para que no se siga utilizando ese método. Es igual de efectivo y menos peligroso el sistema de línea granulada o pintura rugosa que hay en otras carreteras y, aunque también incomoda a los vehículos de dos ruedas, no es peligrosa porque no desestabiliza.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos