La Iglesia católica y el independentismo catalán

JOSÉ JAVIER CHASCO MARTÍN

Aprovecho la probable visita a Logroño del cardenal Juan José Omella en la festividad de la Virgen de la Esperanza para expresarle mi profunda desilusión y pesimismo ante los recientes acontecimientos ocurridos en Cataluña, protagonizados por personas que tienen la maldad de separar, romper, dividir una sociedad, una hermosa tierra, la historia, con el fin de hacer daño. Pero lo más triste, como católico y cristiano que me siento, es que parte de los miembros de la Iglesia de esa comunidad han aprovechado y tomado partido por dichas gentes que no les importa imcumplir leyes, estatutos y normas perjudicando al resto de la sociedad que piensa diferente y que sí las cumple.

Triste por ver a aquellos que representan a la Iglesia pidiendo libertad de expresión y democracia a favor de los independentistas utilizando las iglesias y abadías para actos ilícitos. Dichos templos sagrados son para orar y celebrar misas en alegría y amor hacia nuestro Señor.

¡Qué bien les vendría ir de misioneros a países subdesarrollados que no entienden de políticas sino que luchan por vivir día a día, a ser posible con fe (algo que algunos curas y obispos no tienen o demuestran no tener).

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos