¿Final del acceso abierto a Internet?

GERMÁN GORRÁIZ LÓPEZ

Zbigniew Brzezinski, en un discurso pronunciado en una reunión del Council on Foreings Relations (CFR) advirtió que «la dominación de las élites ya no es posible debido a una aceleración del cambio social impulsado por la comunicación instantánea que han provocado el despertar universal de la conciencia política de las masas (Global Political Awakening) y que está resultando perjudicial para la dominación externa como la que prevaleció en la época del colonialismo y el imperialismo».

La necesidad de escapar al control del Big Brother en redes como Youtube, Twitter o Facebook , habría impulsado la red TOR (Dark web), creada por defensores del software libre para proteger la identidad de los usuarios. Dicha red contó en sus inicios con las bendiciones de los Gobiernos occidentales para permitir el acceso a Internet en «países totalitarios» como China, Corea del Norte, Rusia e Irán, pero tras los atentados yihadistas de París, las actividades propagandística del ISIS estarían siendo monitorizadas y filtradas por las agencias de seguridad occidentales lo que habría forzado al grupo yihadista a utilizar masivamente la nueva aplicación Telegram, al estar sus contenidos encriptados (sus usuarios pueden formar grupos de hasta 200 personas y utilizar chats secretos donde el material propagandístico se autodestruye), con la consiguiente dificultad de los servicios secretos occidentales para acceder a sus contenidos.

En un nuevo intento para preservar el anonimato de los usuarios en la Red, asistimos a la aparición de las VPN o Red Privada Virtual, herramientas que ocultan la identidad de los usuarios y permiten mantener la comunicación con cualquier país del mundo libre de vigilancia, lo que habría impulsado a países como Rusia o China a imponer normas para el acceso de los usuarios a dichas herramientas. Asimismo, Francia, Gran Bretaña, Indonesia, China y Rusia exigen eliminar los mensajes encriptados en Whatsapp y Telegram, medidas constrictoras que tendrán como efecto colateral la imposibilidad del acceso abierto (Opens Access) a los contenidos de la Red en la próxima década y el retorno a sus orígenes de la Red de Redes, al quedar Internet convertido en herramienta exclusiva de las élites políticas, económicas y militares.

En la página 5 de la edición de ayer del periódico, en la que se daba cuenta de la condena del exalcalde de El Redal, Miguel Sáenz, por prevaricar en una licencia de obras, se informaba también de la condena del «arquitecto municipal» de dicho municipio, Pedro Sánchez Pérez de Anda, tal y como rezaba textualmente la sentencia emitida por el juzgado de lo Penal número 1 de Logroño. Sin embargo, Sánchez no era arquitecto municipal sino arquitecto técnico municipal.

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