Faltan 16.033

JUAN ANTONIO SAINZ

Leo con horror y vergüenza que hay barcos en el Mediterráneo que apagan sus radares para evitar recibir la señales de socorro de embarcaciones de inmigrantes para así no tener que rescatarlos. Ni siquiera somos capaces de cumplir la ley no escrita de las gentes de mar de ayudarse unos a otros ante una situación de emergencia. Y esta es cuestión de vida o muerte.

Desgraciadamente hacemos lo mismo también tierra adentro. En septiembre de 2015 España se comprometió a reubicar a 15.888 personas procedentes de Grecia refugiadas temporalmente en Italia, de las que han llegado 886 personas, según los últimos datos de Amnistía Internacional. Por otra parte, en el primer trimestre de 2016 nuestro país se comprometió a reasentar a 1.449 personas, de las cuales han llegado 418 personas. Es decir, más de un año después de estos compromisos, España ha acogido a 1.304 personas. Una cifra muy lejana de las 17.337 personas que el gobierno se comprometió a acoger. Faltan 16.033 personas.

No somos pocos los que pedimos al Gobierno que cumpla de forma inmediata con los compromisos adquiridos en materia de reubicación y reasentamiento y que aumente las plazas, especialmente para mujeres, niñas y personas en situación de especial vulnerabilidad. Que impulse medidas que garanticen el derecho de asilo y el establecimiento de rutas legales y seguras para que nadie tenga que arriesgar su vida en busca de refugio. Y que garantice, por último, unas condiciones de acogida dignas.

Realmente es cuestión de vida y muerte. Y de justicia. Pero también nosotros preferimos navegar con el radar apagado.

Fotos

Vídeos