La Rioja

La EBAU y cómo mercantilizar la educación

El 23 de mayo del 2017 mi hijo tenía una noticia buena y otra mala que darme. La buena era que había aprobado el bachiller, la mala que teníamos dos días para pagar casi 200 euros si quería ir a la Universidad (55 para comprar el título de bachiller y 134 para comprar las pruebas de acceso). En mi casa, al igual que en la mayoría de los hogares, nos cuesta llegar a fin de mes y al ser justo esa fecha no disponíamos de ese dinero. Pero por suerte mi madre sí, y nos lo dejó. Mi pregunta es qué pasa con todos esos adolescentes que no tienen una abuela. Miren ustedes, yo pagaría muy gustosa mis impuestos para que estos estudiantes siguieran para adelante y no para mantener en un retiro de lujo en París al ministro peor valorado de nuestra democracia. Y entiendo que a un poder sagaz, vanidoso e inepto (sea del color que sea) le interese un pueblo ignorante y frustrado para crecerse y del que aprovecharse, pero no entiendo que nosotros los ciudadanos lo estemos permitiendo, excusando, ignorando y apoyando.

Dedicado a todas las familias que no van a poder comprar la EBAU y con la esperanza de que sus hijos e hijas puedan presentarse a las pruebas de acceso en años venideros.

cartas@larioja.com

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