La Rioja

¡Déjenla en paz!

No me gusta el fútbol ni los toros pero siento un profundo respeto por los futboleros y los taurinos. Me limito a no ver partidos de fútbol y a no pisar las plazas de toros.

El comportamiento de la Iglesia Católica en España durante los últimos 40 años ha sido ejemplar. Gracias a su labor social en campos como la enseñanza, sanidad, asistencia a los más necesitados... etc., el Estado se ahorra cientos y cientos de millones de euros que pueden destinarse a otros menesteres. Se autofinancia con las aportaciones de los fieles y de los que, voluntariamente, ponen la cruz a favor de la Iglesia Católica en la declaración de la renta, cosa que no puede decirse de sindicatos, patronal y partidos políticos. Es la mayor y más fiable ONG de España y del mundo, sin contar con la impagable labor de los misioneros/as repartidos por los lugares más pobres y recónditos del planeta. A pesar de lo dicho anteriormente, hay gente que se empeña en darle leña al mono hasta que hable inglés. Entrar en una capilla a pecho descubierto (nunca mejor dicho) al grito de «arderéis como en el 36» sale gratis y hacer mofa y befa de la Virgen María y de la crucifixión, tiene premio.

Por estos y otros muchos ejemplos, yo me atrevo a pedir, encarecidamente, que dejen a la Iglesia en paz. Los templos están abiertos para todos. El que quiere entra y el que no, pasa de largo. Es una equivocación muy extendida la creencia de que ser progre implica ser anticlerical. Espero y deseo que, siguiendo las enseñanzas de un tal Jesús de Nazaret, los católicos sigan poniendo la otra mejilla cuando les rompan la cara. De lo contrario, en este país se puede liar la de Dios es Cristo. ¡Ah!, se me olvidaba, España es una nación aconfesional, no laica.

cartas@larioja.com

Recibe nuestras newsletters en tu email

Apúntate