La Rioja

Decisiones valientes

Algunos expertos de la economía y las finanzas instan a los políticos a tomar decisiones impopulares. Incluso entre la ciudadanía de a pie hay muchas personas que comprenden que quienes ejercen responsabilidades de gobierno tengan que legislar reduciendo salarios, empeorando las condiciones de trabajo, recortando prestaciones y servicios, subiendo el precio de la luz... Se dice que en estos casos el político debe ser «valiente» y asumir que puede perder apoyo electoral. Pues bien, desde el 2010 los políticos que gobiernan están tomando muchas de esas decisiones «valientes». No percibimos ningún progreso ni mejoría, vamos de peor en peor mientras una élite se enriquece sin parar ¡Esos sí que han mejorado! Y aun así, el electorado parece premiar estas decisiones «valientes». Pero, cuando se trata de los Derechos de las Personas ¡Ay! ¡Como cambia todo! Después de azuzar los bajos instintos de la plebe (egocentrismo, nacionalismo, racismo, xenofobia, «pobrefobia».), para distraer la atención, los políticos no parecen dispuestos a tomar decisiones «valientes». Se acoquinan, se vuelven timoratos, y no se atreven a hacer frente a esta plebe enfurecida legislando a favor de los desheredados de la tierra, haciendo valer el humanismo más elemental. Todo lo contrario. Levantan muros y alambradas con cuchillas, expulsan, quitan derechos... Ningún político se atreve a promover el acogimiento y la solidaridad, por miedo a perder votos. Y acaban haciendo guiños a la ultraderecha y al fascismo. Era lamentable oír a Conrado Escobar en la radio lanzando un mensaje «tranquilizador» a la población diciendo que de los refugiados que iban a llegar a España (y que siguen sin llegar), a La Rioja no nos iba a tocar ninguno. Yo digo: ¡Señores políticos! ¡Tomen decisiones valientes! ¡Sean humanos! ¡Acojan a refugiados! ¡Enfréntense a la barbarie y a la mezquindad en vez de contemporizar y negociar con ella! Igual se encuentran ustedes con alguna sorpresa, y resulta que esas decisiones las apoya más gente de la que ustedes creen.