La Rioja

Un gran año inversor

Arranca el año 2017 con buenas noticias, con una serie de importantes materializaciones de grandes proyectos pendientes para Logroño y su área metropolitana.

La primera gran obra que ha echado a andar es la esperada estación de autobuses que, junto a la existente del tren, conformarán una unidad intermodal y arquitectónica casi única en España y su ejecución está fijada en año y medio. A un tiempo tendrán que iniciarse las correspondientes al nuevo túnel de Duques de Nájera/Miguel Delibes y su entorno, que dará acceso directo a la nueva estación de autobuses y continuidad al eje viario oeste-este logroñés.

En la trama urbana, el gran espacio que dejó libre el hospital San Millán, y una vez desechado el macroproyecto, que contemplaba la actuación en toda la parcela del antiguo recinto hospitalario, se ubicará en una parte del mismo, la nueva escuela de enfermería.

Otra zona yerma y después de una década de abandono y parálisis en la capital riojana es el solar del antiguo colegio de Maristas en pleno centro y que parece ser que ha habido encuentro entre el Ayuntamiento y la propiedad. En este punto, el ahogar a las dos calles afectadas por el acuerdo con construcciones de siete alturas es un desatino, cuando los edificios existentes de ambas vías están entre tres y cuatro alturas de media. Es de suponer que los vecinos y la oposición frenarán semejante dislate.

Finalmente, la obra de mayor calado e inversión (140 millones), largamente reclamada, es la liberación pecuniaria y la conversión de un tramo de 29 kilómetros en la ronda sur de Logroño. Así lo recoge el BOE, que ha empezado por anunciar la necesaria tarea de las expropiaciones,

Como colofón, un año de iniciativas esperanzadoras, que reactivará sin duda la inversión y el trabajo, en definitiva el progreso de la ciudad, a pesar de que otros augures vean la botella medio vacía.