La Rioja

Desde la sala de espera

¿Por qué hora va la consulta? - «A mí me toca entrar el próximo y estoy citado a las 16,25» - responde el que está a punto de llegar a su meta.

Claro que esto está dicho a las 18,16, de manera que se hace fácil deducir que si tu cita marca las 18,21 con suerte saldrás de allí cerca ya las nueve de la noche. O más tarde, que de esos casos también se han dado algunos. Aunque no se lo crean. Esto, sin tener en cuenta que alguno de quienes esperan puede tener su cita a la misma hora en que la tienes tú. ¿Cómoooooo?, preguntas extrañada de tal coincidencia: «Es que a mí no me corresponde esta consulta, pero mi médico está de baja y nos recolocan en las de quienes están activos». Y, ¿de qué manera lo hacen?: Doblando las visitas. «En ocasiones así, tendrían que traer personal suplente. Que hay mucho, demasiado, en las listas del paro», dice alguien mosqueado y aburrido en tan prolongada espera.

Tendrían, sí. Pero desde hace tiempo, demasiado, no es la norma a seguir. Recolocan pacientes entre los médicos en alta laboral y aquí paz y después gloria. ¿Y hay derecho a que les hagan esto? Pienso que no, peroooooo.

Aun así, pese a todo, existen profesionales cuya ética no les permite despachar al paciente en los aproximadamente cinco minutos que el listado permite.

Amparada en mi norma de referirme únicamente a aquello que conozco, he por fuerza de mencionar a Rosa Ruiz, mi doctora de atención primaria. Su sentido de la responsabilidad es tal que centra su atención en el que es su trabajo sin estimar que el tiempo va en su contra. Por increíble que parezca, atiende con la misma complacencia y con igual templanza al primero que al último.

En mi reconocimiento a Rosa Ruiz honro a los muchísimos doctores cuya profesionalidad no admite discusión. Y eso pese a que sus condiciones laborales estén muy lejos de las que ellos merecen.

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