La Rioja

¿Feliz Navidad? Reflexión incompleta

Cada vez que llegan estas fechas navideñas veo y leo cómo la gente abre sus corazones, sus almas y sus vidas a los sentimientos de bondad, solidaridad y paz y me hace sentir un calor especial y reconfortante. Pero como con aquel líquido que se vendía para hacer bromas que se llamaba 'frío y calor', a continuación la realidad me hace bajar de la nube y sentir un frío helador. Y me pregunto: ¿qué significa la Navidad?, ¿qué celebramos?, ¿por qué la celebramos?

No me quiero enfadar y llamar hipócrita y falsa a una humanidad deshumanizada que permite todo lo que vemos: refugiados, guerras, terrorismo de todos los signos, pobreza en toda su amplitud: carencia de necesidades básicas como el alimento, el vestido, la vivienda, el hogar caliente, la sanidad. y carencias espirituales y culturales como la educación, el acceso al ocio. y la felicidad que nace de sentirse querido, protegido y respetados cualquiera que sea la condición que tengamos de religión, sexo, raza.

¿A esto llamamos feliz Navidad?

Y, ¡qué casualidad!, los que más gastan en felicitar la Navidad son los que más beneficio económico, mediático y político van a conseguir a costa de los más infelices.

¡Que no me feliciten la Navidad más que los bienaventurados: los pobres, los que lloran, los humildes, los que tienen hambre y sed de justicia, los compasivos, los de corazón limpio, los que trabajan por la paz y los perseguidos por causa de la justicia (Mt.5,1-12) Y a todos estos les deseo de todo corazón ¡feliz Navidad!