La Rioja

Con el corazón encogido en las carreteras de La Rioja

Escribo esta misiva el 21 de noviembre, día dedicado a las Víctimas de accidentes de tráfico. Tristemente, hoy han fallecido dos personas más en nuestras carreteras, en concreto en la N-111. Pero prácticamente todos los días del año podríamos recordar un accidente en nuestra comunidad, cada uno el suyo, en el que fueron afectados sus familiares, sus amigos, sus vecinos..

Formo parte de la Plataforma Liberación AP-68 porque pienso que es la mejor manera de acabar con este amargo goteo. La N-232 es una vía saturada, que a duras penas cumple con su objetivo de comunicarnos indignamente. Las cruces y flores en los arcenes de su recorrido nos recuerdan y marcan una triste historia colmada de dolor. Un calvario impuesto a los riojanos con un precio macabro.

No quiero mirar hacia atrás, es demasiado duro para mí. Pero no aceptaré un 'ya veremos' o una excusa más. No quiero que nadie levante el teléfono para recibir una llamada fatal, no quiero ver cómo más familias quedan destrozadas, no quiero ir a más tanatorios a no saber qué decir.

Hoy las voces de los riojanos se alzan con clamor para que esta situación se acabe ya. Pobres de aquellos gobernantes que no escuchen a su pueblo. Porque hay que recordar que están allí para luchar con ahínco y sin tregua por el bien de sus gobernados. No para decir 'ya veremos'.

No cabe justificación para tener a los riojanos viviendo con el corazón encogido.