La Rioja

Indignado en Urgencias del CARPA

Señor director:

Buenas noches: son ahora las 01:01 del 22 de noviembre y estoy lo suficientemente enfadado para dirigirme a usted, que no tiene la culpa, por si tiene a bien publicar esta carta.

A las siete y media de la tarde de ayer me presenté en urgencias del CARPA con mi hija de ocho años, la cual se había caído por la mañana en el patio del colegio y se había torcido un tobillo, para que fuera atendida en dicho servicio. Sobre las diez de la noche me acerqué a la ventanilla para preguntar si tendría que esperar mucho para pasar a consulta, puesto que mi hija se encontraba aburrida de tanto esperar. Allí fui amablemente informado de que aún tenía por delante de mí seis personas y que solamente había un médico en el edificio. Tras cuatro horas y media de espera fui llamado por la doctora, que muy amablemente atendió a mi hija. Al decirle yo que cómo así se tardaba tanto en atender a los pacientes, corroboró lo que ya me habían dicho. Estaba sola para más de veintinueve pacientes. Creo que es una vergüenza que en un servicio que, como su nombre indica, es de urgencias uno tenga que pasar cerca de cinco horas esperando.

Espero haber sido correcto y comedido en mis afirmaciones y sirva esta carta para llamar la atención de quien corresponda.