La Rioja

Rafa Ojeda en el recuerdo

Nada más y nada menos que en el Ateneo Riojano, cuna y semilla de la cultura logroñesa, convocaron una reunión para hablar de don Rafael Ojeda, cura párroco del barrio de Yagüe. Políticos, cantautores, músicos, miembros de ONG.. ¡vamos!, la crema de la crema estaba congregada.

¿Y su familia? ¿Y Julio, que lo cuidó hasta el último de sus suspiros? ¿Quienes la convocan han entendido el espíritu de don Rafael? Tengo dudas. Tal vez por ser un escéptico, tal y como lo entendían los griegos: buscador de sentido.

Me ha dolido y mucho que se pueda capitalizar el espíritu que pretendió cultivar en las almas de aquellos a los que quiso y que voluntariamente se acercaron a él. Aprecio de corazón a muchos de los que sonríen en las fotos de este periódico con motivo del evento. Por eso me dirijo a ellos a través de estas mismas páginas para recordarles aquella vieja máxima: «Dejad que los muertos entierren a sus muertos» (Mateo 8:22)