La Rioja

¿El final de una anomalía histórica?

Una vez superada la etapa sin Gobierno, el primer partido de la oposición debe elegir entre situarse con quienes han pretendido boicotear una sesión parlamentaria o desempeñar un papel constructivo con sus 85 escaños. Hay leyes que modificar y errores que enmendar, pero no sería justo olvidar que el PP tuvo que afrontar en solitario la crisis económica más grave de la democracia, sin que nadie se prestara a compartir la responsabilidad de decisiones duras.

Toca pasar página, olvidar palabras gruesas y ponerse manos a la obra. La crisis no está plenamente superada y acuerdos como el pacto educativo o la sostenibilidad de las pensiones no pueden esperar más. Es hora de empezar a buscar soluciones entre todos a los problemas reales de la gente. Si esa va a ser la actitud de los principales partidos españoles, ahí sí, se habrá puesto fin a una anomalía histórica.