Candidato Borgen

Candidato  Borgen

«Todavía hay grandes diferencias entre la ficción danesa de 'Borgen' y la política real. En 'Borgen' todo empieza a raíz de un caso de corrupción. Y en Cataluña, al igual que en España, pues ya se sabe»

Hay una tendencia en la política española, también en la catalana, a mirar de vez en cuando a Dinamarca, aunque con cierta tendencia a la idealización. Esta vez abrió el fuego, Miquel Iceta que se ofreció a liderar una opción a la danesa. Mientras Ciudadanos ya habla de apoyar a la lista constitucionalista más votada (en lugar de, simplemente, a la lista más votada), Iceta abría otra posibilidad: que no gobernará ni la primera ni la segunda opción más votada. «No has visto 'Borgen'?» preguntaba Iceta a una periodista para fortalecer su argumentación.

'Borgen' es la serie danesa que cuenta cómo Birgitte Nyborg se convierte en primera ministra tras una fuerte caída en votos de los dos principales partidos, el liberal y el socialdemócrata, que han perdido la confianza de gran parte de los votantes. Nyborg, en cambio, consigue ponerse al frente de un gobierno de coalición a pesar de ser una fuerza minoritaria. Cuando Iceta se autoproclama el 'candidato Borgen', se refiere a que ERC y Ciudadanos, los dos partidos más votados, según las encuestas, serían incapaces de ofrecer una opción de gobierno. Iceta propone un gobierno que incluya a Ciudadanos y a Catalunya en Comú-Podem, dado que el partido de Arrimadas jamás podría conseguir el apoyo de en Comú-Podem. En definitiva, una fórmula similar a la que aplicó Pedro Sánchez pero a la catalana.

Los comunes no tardaron mucho en reaccionar y Pablo Iglesias, en su mitin en Sant Adrià de Besòs, dijo que el 'candidato Borgen' no era Iceta, sino Xavier Doménech. Se trataría de liderar un gobierno junto a PSC y ERC, dado que Iceta, con su apoyo a la aplicación del artículo 155 y con la proximidad (matizada) a Ciudadanos, provoca la desconfianza de ERC, perteneciente al bloque independentista. Marta Rovira ya ha zanjado un posible acuerdo con el PSC al decir: «Los socialistas con los que nos queremos entender están en nuestra lista». En la propuesta común resuenan los ecos del tripartito catalán con José Montilla como presidente.

Volviendo a 'Borgen', la serie de ficción ofrece una visión alternativa a la política existente en Dinamarca. Frente a los dos partidos mayoritarios que imponen la lógica de bloques para conformar gobierno (el bloque azul o el bloque rojo), la hipótesis 'Borgen' sugiere que sólo un partido minoritario podría romper la lógica de bloques izquierda-derecha y generar una nueva cultura de consensos. Cabe enfatizar que la 'candidata Borgen' crea el espacio de un 'nuevo centro' que dejaría a la extrema derecha (y de paso también a la izquierda más contestaria) fuera del mapa político. Casi podemos afirmar, de hecho, que Borgen se anticipó a la llegada al poder de Emmanuel Macron en Francia.

Por su parte, los 'candidatos Borgen' catalanes se encuentran con que la división izquierda y derecha ha quedado relegada a un segundo plano, o incluso más atrás. La cuestión nacional y la polarización en torno a la independencia o el 155 han ocupado el debate electoral. Esto explica el hecho de que Ciudadanos sea, dependiendo de las encuestas, el primer o segundo partido más votado logrando votos tanto en los barrios ricos como en los populares. La lógica de bloques apenas deja margen para cuestionar Asímismo, apenas queda margen para hacer comentarios que cuestionen la estricta separación entre bloques. La rápida reacción en contra de la idea de Iceta de indultar a los independentistas en prisión por parte de PSOE, PP y Ciudadanos es un claro ejemplo. En este sentido, es relevante preguntarse cómo los 'candidatos Borgen' pueden superar la división en bloques nacionales para generar una nueva política de consensos que dejen atrás la dicotomía independencia/155. Porque no todo es cuestión nacional. Introducir la agenda social es fundamental para pensar más allá de los bloques. Cuesta imaginar cómo una coalición Ciudadanos-PSC-PP o PDeCat-ERC contribuirían a ofrecer una alternativa a los recortes sociales y laborales. Por eso, una opción deseable sería avanzar hacia una política transversal. ERC ya ha dicho que su lista es de por sí transversal, tal y como refleja la pluralidad de la lista. Iceta ve la transversalidad como la combinación de la izquierda y derecha constitucionalista abierta al apoyo de los comunes. Domenech antepone la agenda social para formar una coalición contando con independentistas y constitucionalistas.

Es difícil ser 'candidato Borgen' cuando lo que hay que cambiar es la cultura política y no sólo el candidato. Y no hay que olvidar que todavía hay grandes diferencias entre la ficción danesa de 'Borgen' y la política real. En 'Borgen' todo empieza a raíz de un caso de corrupción. Y en Cataluña, al igual que en España, pues ya se sabe. La corrupción sigue encubierta bajo las banderas de los bloques y con escaso impacto electoral.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos