Aviso a Iglesias

Podemos no acaba de encajar que una sociedad abierta puede mostrarse crítica también contra Podemos

El informe político que el coordinador general de Izquierda Unida, Alberto Garzón, someterá mañana a la consideración de la Coordinadora Federal de la formación constituye un retrato severo de la situación que atraviesa su socio electoral, Podemos. Pocas veces se ha dado un hecho así entre fuerzas coaligadas, a no ser que fuera para anunciar la ruptura. Garzón insinúa esto último en su informe, cuando reconoce que «una mayor fragmentación de las fuerzas de izquierdas puede ser demoledora para el futuro del país», para a continuación advertir de que «es imposible pretender que se mantengan las cosas de la misma forma que hasta ahora». Garzón revela lo evidente sobre Podemos: su incapacidad para mantener las adhesiones que suscitó su aparición en escena, la imposibilidad de que totalice todo el espectro ideológico que se sitúa a la izquierda del PSOE, los límites que reflejó el 21-D en Cataluña. Pero ni se atreve a mostrarse consecuente con tan crudo diagnóstico sobre el estado en que se encuentra el socio cuya compañía buscó tan denodadamente ni avanza líneas de acción que pudieran reflotar Unidos Podemos, más allá de procurar un mejor papel para el primer sujeto del binomio. Es cierto, Podemos tiene un problema muy serio. Surgió tan repentinamente y creció tan deprisa y con ademanes tan soberbios que no acaba de encajar en la complejidad de una sociedad abierta que puede manifestarse crítica también contra Podemos. En España no hay sectores sociales o mujeres u hombres predestinados -por sus circunstancias o por sus ideales- a seguir a Pablo Iglesias, haga o diga lo que quiera éste. Podemos eclosionó al conectar con miles y miles de ciudadanos que se sentían decepcionados de la 'otra' política. Pero muchos de ellos se han decepcionado también de Podemos. El problema, además, es que Garzón tampoco cuenta con una fórmula para remontar la crisis que afecta a la coalición y a ambos socios. Si acaso para contentar a las bases de IU que se encuentren incómodas, especialmente en algunas localidades y autonomías. Porque no basta con declarar que es necesaria una alternativa clara en cuanto a la organización territorial del Estado: es imprescindible definirla.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos