EL ARQUEÓLOGO PÉREZ ARRONDO

MARCELINO IZQUIERDO EL CRISOL

En la misma semana en la que el Consejo de Gobierno ha celebrado su reunión semanal en el campus de la Universidad de La Rioja, con motivo del 25 aniversario de su nacimiento, hemos perdido al profesor Carlos Pérez Arrondo, una de las piedras angulares sobre la que se construyó la actual UR y, durante años, referencia de Prehistoria y Arqueología en la región. Cuando a finales de los 70 era la provincia logroñesa un erial cultural y académico, el desembarco del Colegio Universitario supuso una bocanada de aire fresco tanto para los jóvenes estudiantes que, hasta ese momento, estaban abocados al 'exilio' si querían cursar estudios superiores, como porque la llegaba de docentes de la categoría intelectual de Pérez Arrondo permitió poner en marcha infinidad de actividades científicas y formativas abiertas a la sociedad riojana.

En abril de 1982, junto con otros jóvenes profesores del CUR, impulsó Carlos Pérez Arrondo el I Coloquio de Historia de La Rioja, del que reflexionaba sobre su utilidad en el suplemento 'Ventana Cultural' de Diario LA RIOJA, del que fue asiduo colaborador: «La labor de los arqueólogos, por las especiales peculiaridades de su investigación, excavaciones, catalogación, interpretación de los datos, lentitud, prudencia (...) se presenta en ocasiones como poco conocida por el público y necesita de una ardua tarea de divulgación».

Durante una cena de amigos, en la que Carlos hablaba de su labor en yacimientos de África e Italia, un periodista imberbe le pregunto sobre 'En busca del arca perdida'. «No podemos ir con nuestro sombrero y nuestro látigo desfaciendo entuertos arqueológicos en culturas que nos son ajenas; dicho esto, qué propaganda nos está haciendo Indiana Jones», respondió el sabio profesor.

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