25 años de la Fundación Laboral de la Construcción

«Son muchos los logros alcanzados y por ello hoy quiero destacar la labor de todos aquellos que han trabajado y trabajan para creer en un sector que aglutina a 1.200.000 trabajadores y más de 120.000 empresas»

En abril de 1992 se firmaba el primer convenio general de la Construcción. España estaba en obras, pero los agentes sociales de la construcción, UGT-CCOO Y CNC, fueron capaces de ponerse de acuerdo para hacer algo insólito y pionero.

En primer lugar se derogó la ordenanza de 1970 y se establecieron unas relaciones especiales entre las organizaciones sindicales, UGT y CCOO, y empresariales CNC, que 25 años después perduran.

En segundo lugar, el 30 de diciembre de 1992 se produjo el nacimiento de la Fundación Laboral de la Construcción, una entidad que se ha dedicado desde sus comienzos a formar a los trabajadores en todo tipo de especialidades del ámbito de la construcción. De esta forma, podemos decir, muy orgullosos, que 25 años después la Fundación ha formado a 1.800.000 trabajadores y trabajadoras y dispone de 46 centros formativos en todo el país, entre ellos el de La Rioja.

Pero no solo ha sido importante en materia de formación de oficios, sino en la formación e información en prevención de riesgos laborales, desarrollada con la obligación y los requisitos que en su día marcaba el libro segundo del convenio general del sector y que hoy establece el anexo XII del VI convenio general firmado el pasado mes de julio. Y así continúa volcada en la formación en materia de prevención de riesgos laborales y en los aspectos relativos a la seguridad y salud dentro del sector, tratando de erradicar la gran lacra de la siniestralidad laboral en todos los sectores, en particular en la industria de la construcción.

También debemos destacar otros aspectos conseguidos mediante el diálogo fluido entre los agentes que componemos el sector y la FLC. Así, debemos subrayar la importancia de la tarjeta profesional de la construcción, lo que ha supuesto para los trabajadores y empresas una herramienta que va vinculada con la formación en prevención de riesgos laborales y de la cual se han emitido cerca de 700.000 unidades. Junto con la tarjeta, los agentes sociales a través de la FLC han promovido 200.000 visitas a obras y más de 45.000 consultas atendidas de seguridad y salud desde la línea de prevención, todo esto soportado íntegramente con la cuota establecida en el Convenio Sectorial de la Construcción. También destacar la ley 32/2006 de 18 de octubre conocida como la Ley Reguladora de la Subcontratación, que supuso echar del sector a los conocidos como 'pistoleros' y regular la subcontratación hasta tres niveles.

Hasta aquí pongo en valor las luces pero, por qué no decirlo, también existen sombras que debemos de subsanar lo antes posible. Estas sombras no son otras que las traídas por esta última crisis económica y que, bajo mi punto de vista, ha puesto en duda todo el trabajo producido en estos años. Con la disculpa de ser competitivos y poder licitar obras, sobre todo las propias administraciones, se ha descuidado una parte del sector fundamental: la seguridad y salud de los trabajadores.

Y es que se intenta bajar los costes entrando en bajas desproporcionadas cuyas consecuencias sufre el sector, tanto los trabajadores y trabajadoras como las empresas: por un lado con un dramático incremento en el índice de incidencia y en los accidentes mortales en el sector. Y por otro, no cumpliendo la ley de prevención ni el convenio dentro de sus obras, lo que no solo penaliza a los trabajadores, sino a las empresas que cumplen y creen en el convenio y en la FLC y que son víctimas de competencia desleal.

No obstante, al margen de estas cuestiones, son muchos y muy grandes los logros alcanzados y por ello hoy quiero destacar por encima de todo la labor de todos aquellos que han trabajado y trabajan para creer en un sector que aglutina a 1.200.000 trabajadores y más de 120.000 empresas. Aquellos que han hecho de éste un modelo a seguir en las relaciones laborales de nuestro país, fruto de un diálogo social ejemplar de entre la patronal y los representantes de los sindicatos mayoritarios CCOO de Construcción y Servicios y FICA-UGT Federación de Industria, Construcción y Agro de UGT.

Por último, quiero subrayar y recordar a Manolo Garnacho, secretario general de FEMCA-UGT, por su insistencia y tenacidad en hacer ver a todos que este modelo era y es el mejor para el sector, así como a todos aquellos y aquellas que han participado en las mesas de negociación del convenio de la construcción, tanto a nivel estatal como regional; un agradecimiento extensivo a las personas que han pertenecido al consejo territorial riojano de la FLC.

Recordemos esta labor y empeños individuales y colectivos para seguir trabajando por este sector como mínimo 25 años más.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos