La Rioja

MENOS GENTE

Los trámites necesarios para traer más personas al mundo siguen siendo placenteros, pero cada vez hay menos personas que se animen a practicarlos, sobre todo en España. El año pasado nacieron sólo 408.384 compatriotas, cifra que supone una notable y reiterada disminución sobre el anterior, mientras que los que dimiten de la vida por causas ajenas a su voluntad siguen escalando nuevos guarismos, aunque le llamemos 'caída interanual'. Quiere decirse que hay más gente que se va que gente que llega y que España se está haciendo mayor. La culpa es de nosotros los viejos, que ya no tenemos una idea clara de cuándo vamos a decir adiós, no sin antes proclamar que hemos tenido mucho gusto en conocer a casi todos. Las mujeres tienen menos hijos y los tienen más tarde. La culpa es de la píldora y de los que quieren dorárnosla.

En el país más poderoso del planeta hay 20 millones de personas que carecen de sanidad. No tienen ni buena, ni mala, sino ninguna. El llamado 'Trumpcare' ha recortado la cobertura médica a cambio de rebajar 39,5 millones en impuestos. Para ser pobres es preferible serlo en España que en Estados Unidos, aunque la crisis económica haya aumentado la demografía. Lo que más deseamos los que creemos que es posible salir de la crisis es no meternos en otra. El comisario europeo de Economía, Pierre Moscovici, que es socialista, le ha regañado a Pedro Sánchez por ir contra la globalización, pero más que una regañina ha sido una bronca. «Hay que respetar el patrimonio común europeísta» y le ha recordado que ser de izquierdas no es estar contra la globalización. Lleven los consejos, ahora que no cae ni una gota que no sea del propio sudor. En los 'medios rurales', que dicen los políticos que nunca han vivido en un pueblo, no es preciso volver al botijo, porque nunca se había abandonado. Ramón Gómez de la Serna decía que el botijo es hermafrodita. Sin molestar a nadie.

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