La Rioja

PÁGINAS AMARILLAS

No se entiende bien que algunos paguen por ver películas de terror si pueden ver gratis los telediarios. Las previsiones macroeconómicas del Gobierno y de la Comisión Europea son escalofriantes y nuestra fiebre se mide en decimales. Bruselas, que es el termómetro a distancia, hizo público ayer que el crecimiento económico español será del 2,8%. Algo menor que en su anterior vaticinio. El niño se nos ha encanijado y los previsores del porvenir lo tienen cada vez más difícil. No es lo mismo la nostalgia que la rememorización. La prueba es que hay quienes echan de menos el futuro, que siempre está al caer el árbol del tiempo y a veces se nos cae encima, si no nos apartamos a tiempo. La aplazada mejoría se prolongará hasta el 2018, porque el déficit es recortable y las tijeras son muchas y aunque se encuentren no llegan nunca a cortarse. La greña de los fiscales ha determinado que son los medios de comunicación los culpables y quiere tapar los espejos, que al parecer son los responsables de reflejar lo que ven. A Borges tampoco le gustaban, ya que duplicaban a los hombres incluso a la hora de afeitarse y convertían en el mismo a los dos, aunque uno de ellos fuese inocente.

A quienes no nos gusta la vida, que es buena y que es mala pero siempre es una experiencia única, nos divierten incluso las filtraciones y el intento de someter a la prensa. En nuestra ayuda ha acudido Bencemá, que es el que mejor corre la línea sin pararse en la raya. El gol de mi paisano Isco tuvo el mejor de los prólogos. Uno, que es discretamente madridista siempre que no se enfrente con el Málaga, confiesa que lo pasó en grande frente al estadio casero de la tele. Hay que ser agradecidos con la gente que nos divierte, aunque sea sólo porque nos hace olvidar a los que se esmeran por amargarnos la vida. Es corta por las dos puntas, pero también los viejos podemos disfrutar como niños.

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