La Rioja

Un alto en el Camino

Cada 12 de mayo, los ingenieros de Caminos celebramos el día de nuestro patrón, Santo Domingo de La Calzada, un hombre que compaginó su fe con la ayuda a los demás y que es más que un símbolo del Camino de Santiago. Al abrigo de su figura surge el premio que, con carácter bienal, otorga el Colegio en reconocimiento a la trayectoria profesional y personal de compañeros que contribuyen de forma sobresaliente al avance de la sociedad a través de la ingeniería civil.

En la edición de 2017, recogiendo el testigo del anterior premiado, Fernando Hernández Alastuey, el galardón ha recaído sobre el ingeniero riojano Francisco Millanes Mato, que durante su carrera se ha especializado en el campo de las estructuras y, más en concreto, en el diseño de puentes.

En nuestra región contamos con grandes ejemplos de las realizaciones del equipo que lidera: el reciente puente arco sobre el río Ebro, el puente atirantado sobre el río Iregua, ambos en Logroño; el puente sobre el río Ebro en San Vicente de la Sonsierra y el puente de Arenzana. Además, sus diseños han traspasado fronteras con un reconocido prestigio a nivel internacional. Este hecho es un ejemplo más de la imparable y exitosa internacionalización que la ingeniería española ha experimentado, sobre todo, en la última década, motivada por la contracción del mercado nacional.

En España, las partidas destinadas a inversión en obra pública tuvieron gran protagonismo en los presupuestos de las administraciones en años anteriores a la crisis, siendo un motor fundamental para la economía, y generando un gran número de puestos de trabajo. A día de hoy no dejamos de insistir en la necesidad de recuperar el papel modernizador de las infraestructuras.

Pese a la potencialidad del sector como agente creador de actividad económica y empleo, y de haber tenido unos resultados contrastados enormemente positivos en el progreso de nuestro país, un sector de la población tiene una imagen negativa sobre los procesos de contratación, adjudicación y construcción de las infraestructuras. La presencia en los medios de noticias relativas al desvío de fondos públicos ha perjudicado enormemente el prestigio de empresas y profesionales.

Sin embargo, es oportuno mencionar que la evolución de la economía española ha sido producida fundamentalmente por el crecimiento de las exportaciones y por el incremento del turismo. Y lo cierto es que esta incipiente recuperación no hubiera sido posible sin la presencia de una amplia red de equipamientos e infraestructuras de transporte como aeropuertos, puertos, vías de comunicación terrestres, ferrocarriles, etc.

Los ingenieros de Caminos apostamos, dentro de nuestra autonomía, por fijar unos objetivos ambiciosos de modernización y renovación, que deben ser planteados de manera estratégica con un horizonte temporal adecuado y compartidos por todos los agentes económicos y sociales. Así, poniendo sobre la mesa que las infraestructuras tienen que ser sostenibles económica y socialmente, debemos aprovechar de inmediato esa oportunidad sin, por otro lado, dejar de invertir en la conservación del patrimonio existente.

Las labores de conservación y mantenimiento de carreteras, ferrocarril, aeropuertos, ciclo del agua, etc. necesitan de aportación económica, solo asumible por parte de las administraciones propietarias. La caída en estas inversiones influye, junto a otros factores, sobre la siniestralidad en vías de comunicación, máxime a partir del momento en el que se van recuperando las intensidades de tráfico y los niveles de uso previos a la crisis.

Es también el momento de invertir en la redacción de instrumentos de planificación, fundamentados y acordes a las necesidades reales de la población. La actual sociedad de la información, unida al Internet de las cosas, permiten obtener en tiempo real un inmenso flujo de datos, que, adecuadamente interpretados, contribuyen a la toma de decisiones estratégicas por parte de las administraciones públicas. Las smart cities son ejemplo de ello en su objetivo de proveer a las ciudades de infraestructuras que garanticen un desarrollo sostenible.

En el tiempo actual en el que aparecen nuevos retos constantemente, la velocidad en que se producen los cambios es vertiginosa y resulta tan necesario tender puentes entre los colectivos, hacemos un alto en el camino para conmemorar la festividad de Santo Domingo de La Calzada y celebrar los valores heredados de su patronazgo: la vocación de servicio público para contribuir a la mejora de la calidad de vida de la sociedad con el trabajo diario.

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