La Rioja

PADRES DEL FÚTBOL

Lo asombroso no es que se dieran. Lo asombroso, al menos para mí, es que han pasado cinco días y los implicados en la pelea de La Ribera del sábado, sin conocer la vergüenza, siguen discutiendo a pecho descubierto en las radios, en los comentarios, en las redes sociales. Demostrando que, en realidad, no han pillado la auténtica esencia del asunto: que da exactamente igual quién tuviera razón, quién empezara la trifulca, quién pegara primero. Que eso DA IGUAL. Que lo verdaderamente triste es que se estuvieran dando de puñadas por un estúpido, intrascendente, lamentable y pueril partido de fútbol de críos.

Así que, en fin, quizá haya que recordar algunas cosas básicas. Queridos padres del fútbol:

1.- Su hijo es un paquete. Si a estas alturas (juveniles) está jugando en la SDL o en el Valle del Ebro, el futuro que le espera en esto del fútbol es como mucho jugar en la Tercera riojana, la peor de todas las terceras españolas. Todo muy respetable, sí, pero con el valor que tiene.

2.- Puesto que su hijo no se está jugando el futuro laboral, su principal objetivo para estar en esto debería ser a)divertirse y b)educarse. Ustedes me dirán en cuál de esos dos apartados entra lo de oír a papá llamar 'hijo de puta' a un rival.

3.- Su hijo le mira a usted. Claro, para cuando ha llegado a cascarse en un partido de juveniles, me juego un ojo a que lleva viéndole portarse como un cernícalo en las gradas de los campos de fútbol al menos 8 años. Viva y bravo: le ha dado usted un maravilloso modelo de funcionamiento al chaval.

4 y final.- Y esto no es sólo para ustedes. Va siendo hora de que en este país nos hagamos un tatuaje (o al menos unas camisetas, no sé) con un simple lema: EL FÚTBOL NO ES TAN IMPORTANTE. O incluso 'es una chorrada', a gustos. De verdad, rebajemos el nivel de importancia que le damos. Que estamos enfermos.