La Rioja

DEL EMPLEO

Al inicio de la salida de la crisis, los empresarios riojanos reconocían su temor a la contratación indefinida. Han pasado ya tres años, la tendencia a la recuperación económica se consolida, pero las estadísticas (la última del Ministerio de Empleo) evidencian que las empresas siguen teniendo miedo a los compromisos laborales estables.

En febrero, la comunidad sumó 621 nuevos cotizantes a la Seguridad Social al tiempo que se firmaron 8.972 contrataciones de trabajo. Es decir, cada día del pasado mes, las listas de la Seguridad Social en La Rioja incorporaron 22 nuevos afiliados, mientras Empleo computaba 320 contratos. Este es un dato que ya pone alerta sobre la elevada rotación consecuencia de la temporalidad: sólo el 11,2% de los contratos firmados en febrero (1.009) tuvo carácter indefinido. A ello anoten el elevado protagonismo del trabajo a jornada parcial. En consecuencia, en La Rioja se crea empleo, pero muy débil, ya que por cada afiliado nuevo que registra la Seguridad Social en la comunidad son necesarios al menos catorce contratos de trabajo.

Con todo, no es el único factor que está complicando sobremanera el modelo de protección social español. Una persona es una persona, salvo para la Seguridad Social, que no ve personas, sino cotizantes. Así que un pluriempleado (contratado por varias empresas) o un pluriactivo (que trabaje por cuenta ajena como asalariado y tenga otro empleo como autónomo) figurarán en los registros de la Seguridad Social como diferentes afiliados, tantos como empleos ocupen. Así que, aunque en teoría, durante el último mes se incorporaron 621 activos en La Rioja a contribuir al pago de las prestaciones de las clases pasivas, la realidad es que la cifra con seguridad es menor.