La Rioja

EDITORIALES

En busca del pacto

La subcomisión parlamentaria para un Pacto de Estado en materia de Violencia de Género, creada en el Congreso, echó a andar y ya pasan por ella numerosos expertos que realizan sus aportaciones, que los comisionados resumirán en un informe que deberá estar ultimado en mayo o junio. A continuación, el Gobierno tendrá otros dos meses para negociar con el tercer sector, con los partidos políticos y con las comunidades autónomas. Finalmente, el Ejecutivo dispondrá de seis meses para presentar al Parlamento el texto definitivo. Un pacto deseado por todos los partidos políticos, anunciado durante la última década por el Gobierno, de un color u otro, pero que los máximos representantes democráticos han sido incapaz de sacar adelante. Esta cadencia, que no parece tener en cuenta la urgencia del problema, puede acabar haciéndose insoportable si prosigue la carnicería a la que estamos asistiendo este año: desde que arrancó el 2017, hay ya 16 mujeres muertas en el peor arranque de ejercicio desde el 2008. La violencia de género repunta por las razones que sean, entre las que hay que anotar sin duda la reducción de los presupuestos públicos destinados a combatir esta lacra. De cualquier modo, es probable que arrecien voces como la de Susana Díaz que exigen mayor celeridad; pide que se deje trabajar a la subcomisión los próximos dos meses y que a continuación se convoque a los presidentes autonómicos, a los alcaldes y a los miembros del Consejo General del Poder Judicial para que en cuatro meses se disponga del instrumento paccionado que debería reducir drásticamente la siniestralidad. Díaz también reclamó en su intervención que se devuelvan competencias a los ayuntamientos colaboren. En medio de este forcejeo, comprensible, ha irrumpido la ministra de Sanidad, Servicios Sociales Igualdad anunciando la creación de dos nuevas mesas de trabajo, una ministerial y otra con partidos y comunidades, para avanzar en la materia en tanto llega al pacto. No parece lógico complicar aún más el proceso: si acaso, el Gobierno podría ir implementando medidas que la subcomisión acepte, pero multiplicar los foros y dispersar la atención no conducirá más que a la descoordinación y al desconcierto.

Recibe nuestras newsletters en tu email

Apúntate