La Rioja

MIRA POR DÓNDE

SON UNOS SOÑADORES

Ando mínimamente entusiasmado estos días por el debate que internamente viven las plataformas electorales a las que entregamos los votos para que dirijan el destino de nuestras haciendas e instituciones, especialmente las primeras, que son la gasolina con la que se alimenta el Leviatán hobbesiano, siempre tan ávido de contribuyentes. El cisma del PP riojano ha traspasado el nivel de la sordina o el de las citas de los cenáculos para instalarse en los papeles día sí y día también desde que Ceniceros abrió la espita. Cuca, 'pato cojo' tras la firma del acuerdo con Ciudadanos, no cabe una legislatura más en el Ayuntamiento. Y los dos quieren lo mismo. Así que hay lío e imagino que a su vez un profundo debate sobre el modelo de región y de partido en torno a la cosa de la bicefalia, a pesar de que Génova no quiere debates públicos (sic) entre los candidatos regionales del PP. En el PSOE los asuntos también son complejos. Sánchez estuvo profusamente rodeado en su visita a Aldeanueva aunque no se vio por ningún lado a su otrora secretario de organización, el esquivo Luena, cabeza del partido en La Rioja, y al que sólo le queda Patxi López como clavo ardiendo donde agarrar su porvenir. Y qué decir de Podemos, con el vidrioso asunto del señor Cantabrana deambulando como alma en pena por los pasillos del Parlamento. Cuquistas, ignacianos, sanchistas, luenistas y demás familias se arremolinan en torno a sí mismos para no perder pie; un paso en falso o una adhesión a un perdedor significa las tinieblas exteriores. Así que todo el mundo espera y confía; el que puede conspira y respira y también sueña, porque todos ellos en el fondo son unos soñadores.