La Rioja

El BCE mantiene el tipo

Se ha cumplido un año de los tipos de interés cero (y de otras medidas) y el BCE ha mantenido su política monetaria y sus estimulantes compras de deuda, el célebre Quantitative Easing, extendido a los bonos corporativos. Hace un año, el banco central adoptó aquellas decisiones para evitar la deflación y que se frenara el crecimiento. Ahora ha elevado «significativamente» sus previsiones de inflación y de crecimiento para este año y el próximo. Sin embargo. Draghi no concede demasiada importancia a que la inflación vaya a permanecer en el entorno del 2% porque se debe a la subida del precio del petróleo mientras que la inflación subyacente se sitúa en el 0,9%. Las políticas monetarias expansivas pueden servir para afirmar un crecimiento todavía balbuciente, y es comprensible que Draghi mantenga los estímulos, al menos hasta que se conozcan del todo los rumbos de la política norteamericana y sus efectos sobre el comercio y la globalización. Pero no se puede obviar que la no remuneración del capital afecta al ahorro y a la inversión y empieza a tener efectos perturbadores en las economías europeas que también habría que calibrar. La política monetaria no puede sostener por sí sola el crecimiento. Ha llegado el momento de impulsar políticas fiscales y reformas antes que mantener ilimitadamente esta ficción.