La Rioja

Hacia una Europa de dos velocidades

La tradicional cumbre de primavera de la Unión Europea se celebra en un clima de incertidumbre ante lo que depara el futuro cuando se cumplen 60 años de la firma del Tratado de Roma, que se conmemorará en una cumbre especial el día 25. En el Libro Blanco de la Comisión Europea, Juncker expone sus cinco escenarios posibles, desde la continuidad pura y simple al salto hasta la Europa federal pasando por tres posiciones intermedias. Es una propuesta retórica, ideada para que los países decisivos elijan las vías intermedias. Las cuatro principales potencias -Alemania, Francia, Italia y España- ya sentenciaron el pasado lunes en Versalles que debemos encaminarnos a una Europa a varias velocidades, que permita a los países más audaces y voluntariosos profundizar en la integración, sin expulsar a los periféricos que quieran avanzar más despacio. Rajoy repaldó esta tesis en el camino de «más y mejor Europa» y compartió la visión de Merkel, Holande y Gentiloni de avanzar a través de cooperaciones reforzadas. De hecho, la reelección del polaco Donald Tusk para la presidencia del Consejo Europeo, en contra de la opinión del reaccionario gobierno polaco, es una prueba de firmeza de los países que desean avanzar sin rémoras. La posición española sobre el proceso de integración es conocida: Rajoy aboga por avanzar en materia de política exterior y de defensa, así como en una política de inmigración más integrada y en materia de seguridad interna y lucha contra el terrorismo, así como profundizar en la unión económica y monetaria. La reunión hoy será ya a 27 países, una vez que se ausente Londres (es probable que el Reino Unido presente a final de este mismo mes la solicitud formal de desconexión). Será el momento de conjuntar voluntades para afirmar que la Unión Europea es el único futuro practicable que tenemos los ciudadanos del Viejo Continente en un mundo cada vez más globalizado. Y de no perder de vista que, aunque las asimetrías puedan ser creativas, el horizonte debería ser una Europa realmente unida.