La Rioja

CAPÍTULO APARTE

Los idus de febrero son más largos de lo que les corresponde por el calendario y hay muchas cosas que arreglar. No es que vayan a venir visitas, sino que tenemos que adecentar la propia casa, ya que hay que seguir viviendo en ella. No parece fácil. Pablo Iglesias ha dejado a Errejón, que nos parecía un muchacho muy competente, sin competencias. Quien gana, gana, y quien pierde, pierde hasta la chaveta. Pero lo que se necesita es poner un cierto orden en nuestro confuso hogar, que está manga por hombro después de la purga y nadie sabe ni dónde está su alma, ni dónde está su almario. Después del petardo real, protagonizado por la infanta y su no menos egregio marido, hay que reconstruir con escombros. Lo que hay que procurar es que no se hunda la casa de todos, que también es la de los que se han enriquecido aumentando el número de pobres. El abrumado, a la vez que impertérrito Rajoy, prepara una oferta para Cataluña centrada en 46 reivindicaciones y nombramientos consensuados. Ya sabemos que Dios aprieta, pero no asfixia y hay que seguir respirando hasta debajo del agua, por muy turbia que venga.

España no es solo Madrid, pero sin Madrid no se entiende España. La capital, tan a menudo acusada de centrípeta y desdeñosa, se ha convertido en un escaparate y hasta Errejón ha aceptado la candidatura a la Comunidad para presidirla en el 2019. Son los resultados de la corrida de Vistalegre 2, donde no se han dado cornadas con sangre visible, aunque todos chorreen y nos salpiquen a los habitantes de eso que llaman «provincias», que nunca hemos sido capítulo aparte, sino el argumento de la novela. ¿Cómo será la batería de ofertas que prepara Rajoy para reconducir la crisis catalana? Todo se va a permitir menos la consulta separatista. El intento de referéndum es ilícito. No nos dejes todavía.

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