La Rioja

EL DÍA DE LA MARMOTA

«Quizás la más grande y mejor lección de la historia es que nadie aprendió las lecciones de la historia»

Con puntual obstinación, la marmota Phil ha vuelto a protagonizar, valga la redundancia, el 'día de la marmota'. Un año más desde 1887, el simpático animalito ha salido de su madriguera, en la localidad de Punxsutawney (Pensilvania), para pronosticar cual meteorólogo profesional si el invierno alarga su hegemonía o si, por contra, la primavera adelanta su influencia.

Si en la película 'Atrapado en el tiempo' era Bill Murray quien vivía/sufría cada mañana un desasosegante déjà vu, ahora parece haber entrado la humanidad en un bucle del que cada vez va a ser más difícil escabullirse. Tras una crisis económica a nivel mundial -todavía no resuelta y con el consiguiente hundimiento de las clases medias- y el rebrote del terrorismo globalizado, es innegable que la intolerancia avanza sin brida alimentando monstruos que parecían más que olvidados.

De la misma forma que el efecto dominó, las fichas van cayendo paulatinamente, empujadas por la anterior, en una cascada interminable: guerras en Oriente Medio, oleada de refugiados, la indiferencia de Europa, masacres yihadistas, nacionalismos excluyentes, 'brexit', victoria de Donald Trump... Y lo peor es que aún no hemos tocado suelo.

Pero mientras en la película dirigida por Harol Ramis el bueno de Bill Murray fue aprendiendo de sus propios errores hasta conquistar a la chica de sus sueños, la sociedad que nos ha tocado vivir parece darle la razón al escritor Benjamín Jarnés: «La historia no es la maestra de la vida: nadie escarmienta».

Por cierto, la frase que encabeza el artículo lleva la firma de Adolf Hitler.

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