La Rioja

DAVID VENCIÓ A GOLIAT

La leyenda se quebró el pasado lunes en Villamediana de Iregua. Detrás de una sesión de pleno en la que se consumó la anunciada moción de censura contra la Alcaldía del municipio, dirigida hasta entonces por el PP, se escondía un nombre que nadie pronunció. Es cierto que se dio un aviso a navegantes y se llamó al orden para acabar con los dislates urbanísticos que han sido el pan de cada día en la localidad villametrense sin que nadie dijera esta boca es mía. Durante años donde había casetas de aperos se levantaron 'casoplones' pese a que era suelo no urbanizable. Las irregularidades eran conocidas, incluso Sanz, en febrero del 2013, antes de que José Ignacio Ceniceros tomara el testigo de la presidencia, soltó una de esas frases épicas a las que tenía tan acostumbrada a la oposición: «Hay más de 700 irregularidades en Villamediana pero sólo hablan del presidente». Desde luego que sabía que la mujer del César no sólo debe ser honrada sino además parecerlo, pero jugaba al desconcierto, a dar titulares en mayúsculas. Dos meses meses después, los concejales del PP en Villamediana regularizaron la situación de, entre otros, el chalé del todavía jefe del Ejecutivo. Y asunto acabado.

Pero la historia continuó, Sanz perdió su trono en el Palacete y el pasado lunes, en Villamediana, se escenificó que David venció a Goliat y cuatro de los cinco ediles que permitieron legalizar el chalé en cuestión -porque básicamente se trataba de la casona del expresidente-, pasaron a la oposición. Un claro símbolo del comienzo de una nueva era, aunque lo de menos sea el urbanismo de Villamediana, especialmente, si se tiene en cuenta que sobre uno de los concejales socialistas que sostienen el nuevo equipo de Gobierno municipal pesa un expediente por presuntamente ampliar de forma ilegal un calado. Quien esté libre de pecado que arroje la primera piedra.