La Rioja

EDITORIALES

Tarea conjunta

El acuerdo alcanzado entre Microsoft, Twitter, Facebook y Youtube para compartir una misma base de datos en la que cada una de las compañías consigne los vídeos y fotografías de contenido terrorista detectados para su posterior eliminación o la suspensión conjunta de cuentas refleja hasta qué punto la lucha contra la barbarie no concierne únicamente a los gobiernos y a las instancias internacionales. La financiación del yihadismo y su conexión con el narcotráfico y otras actividades criminales interpeló, especialmente tras el 11-S, a las entidades bancarias de todo el mundo y a los fondos de inversión, sin que las medidas adoptadas hayan podido desterrar del todo el terrorismo de la economía legal. Qué decir del tráfico de armas cuando éstas circulan fuera del control de las autoridades o, aún peor, al amparo de legislaciones nacionales permisivas o de regímenes cómplices. La inexistencia de un poder coercitivo global legítimamente constituido explica que la amenaza general se perpetúe aprovechándose de los resquicios que dejan los Estados. La carencia de una definición jurídica común y universal sobre lo que es o no terrorismo y el sesgo particular de los distintos códigos penales que se aplican en el mundo han propiciado también la conculcación de derechos fundamentales en nombre de un peligro cierto. El solapamiento entre el terror ejercido por grupos sectarios hasta el extremo y las formas de guerra convencional -como ocurre en Oriente Medio- complica aun más la determinación de un marco compartido de bases jurídicas y medidas de prevención y persecución aplicables en todos los países. Las discrepancias que afloran periódicamente entre los Estados democráticos y entre los propios aliados son su expresión más elocuente. Las cuatro compañías tecnológicas que han suscrito un acuerdo de autorregulación frente al 'contenido terrorista en línea' lo han hecho también para eludir todo control ajeno a su propia decisión, proveniente de los poderes ejecutivo, legislativo o judicial de distintos países. La disyuntiva entre seguridad y libertad se vuelve tan recurrente que evidencia las fallas que presenta el mundo para actuar con una única estrategia contra el terrorismo.

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