La Rioja

Las viñas, para quienes las trabajamos

En la UAGR-COAG llevamos desde 2006 alertando de la liberalización de plantaciones de viñedo que se planeaba en Bruselas y de las graves repercusiones que para el sector agrario riojano tendría si se llevaba a cabo. Desde entonces, hemos encabezado la lucha de esta amenaza contra nuestro modelo de viticultura, a veces en solitario (como cuando fuimos 70 viticultores a Oporto a manifestarnos), a veces en colaboración con otras organizaciones. 6 años después, en 2013, la reforma de la PAC certificaba la liberalización encubierta de plantaciones, con repartos anuales hasta 2030. Muchos siguen pensando que la PAC no les afecta, que el sector vitivinícola es una isla aparte, pero nosotros tenemos muy presente que la desregulación de los mercados que se defiende en Bruselas nos perjudica y mucho.

Este año han sido 387 hectáreas de viñedo las que se han adjudicado en la DOC Rioja, pero casi ninguna de ellas han ido a parar a quienes estos días estamos podando, a los agricultores que nos ganamos la vida trabajando las viñas. Además ha sido especialmente sangrante el caso de los viticultores más jóvenes, que no han recibido ni un solo metro de viñedo a pesar de haber apostado por un futuro profesional en la viticultura.

Por otro lado, y al no existir limitación a la cantidad de superficie concedida, se han beneficiado más quienes mayor superficie han solicitado (se ha adjudicado el 11% de la cantidad pedida). También se han quedado fuera las pequeñas explotaciones vitícolas que necesitan aumentar viñedo para su propia supervivencia.

Pero, ¿por qué ha sucedido esto? Porque de entre los 8 criterios que se podían elegir según la normativa europea, el Ministerio solo ha seleccionado el de «jóvenes agricultores sin viñedo». En cambio, países de nuestro entorno, como Portugal, han sido mucho más restrictivos... Por otro lado, el Ministerio no ha definido claramente qué es un 'jefe de explotación'. Así, mientras en otras comunidades se ha sido más restrictivo (pidiendo, por ejemplo, que se hubiera hecho declaración de la PAC el año anterior a la solicitud), en La Rioja ha bastado con inscribir las parcelas solicitadas en el Registro de Explotaciones Agrarias. De hecho, solo se rechazó al 3% de los supuestos nuevos agricultores que pedían viña, mientras en otras comunidades el porcentaje de rechazo ha sido mucho mayor (80% en Castilla-La Mancha, 74% en Cataluña, 92% en Aragón o el 97% en Extremadura).

Este grupo prioritario de supuestos agricultores solicitó en La Rioja más de 3.000 hectáreas, llevándose todas las autorizaciones a repartir, sin dejar para jóvenes viticultores o para pequeños agricultores. Y aún hay quien se extraña de que estemos cabreados.

A todo esto se añade, en los casos navarro y alavés, que el reparto no ha respetado la actual distribución territorial de la DOC Rioja (70% La Rioja, 20% Álava y 10% Navarra), cuestión que también se debería corregir para los próximos repartos.

A las Uniones de COAG en la DOC Rioja Rioja (EHNE en Navarra, UAGA en Álava y UAGR en La Rioja) toda esta situación nos parece cosa de locos: por un lado nos vemos obligados a tirar uvas en años de gran producción como el presente y por otro vemos pasar por delante las autorizaciones de plantación, gracias a unos legisladores que viven muy lejos de la realidad del campo y que tienen en cuenta unos intereses muy alejados de los que vivimos en los pueblos.

Nosotros apostábamos el año pasado por intentar reducir al máximo las nuevas hectáreas que se autorizaran en Rioja, por eso no apoyamos el acuerdo de aumento de rendimientos y de hectáreas para 2016, 2017 y 2018. Pero lo que no estamos dispuestos a permitir es que, encima, las nuevas concesiones públicas no sean para quienes trabajamos las viñas. Por eso, para que las autorizaciones que se solicitarán en los próximos meses lleguen a los viticultores profesionales tenemos que hacer ver a la Consejería y al Ministerio que no vamos a permitir un nuevo reparto como el que hemos sufrido en 2016. No vamos a aceptar que nos digan que no se puede hacer nada, que todo viene de Bruselas, porque sabemos que el Ministerio puede adaptar la normativa mucho más a nuestra realidad, evitando injusticias como la que hemos sufrido este año.

Por tanto, las Uniones de COAG en la Denominación de Origen Calificada Rioja convocamos a todos los viticultores riojanos y sus familias a una concentración ante la Delegación del Gobierno en Logroño para mañana, martes 27 de diciembre, a las 11 horas. En ella los viticultores reclamaremos bien fuerte unos criterios justos para que los próximos repartos (incluido el de 2017) lleguen a quienes verdaderamente trabajamos las viñas, los viticultores profesionales, y especialmente a los más jóvenes y a las explotaciones de menor tamaño. Os esperamos. ¡Las viñas, para quienes las trabajamos!